Desde sus plataformas comparten contigo la vida fabulosa que están teniendo. Fiestas, oficinas molonas, actividades de ocio, mujeres (si son hombres, muchos emprendedores molones lo son) y muchas cosas más.

emprendedor molónDerechos de foto de Adobe Stock

La realidad es otra. Y tengo que decirlo tan claro para que no les sigan aquellos que no están preparados para esto.

Emprender es una mierda. Por lo menos para las personas que están en su sano juicio, para las que están equilibradas, para las que quieren estabilidad financiera, para los que necesitan saber lo que ocurre el día de mañana y para todos aquellos que nos les gusta funcionar de forma continua en modo bombero apagando fuegos.

Para el resto emprender es su única opción. Es su estilo de vida. Lo es para mí. No me quejo. Únicamente te digo que no te metas en algo que no es tal como te lo esperas.

Después de 13 años todavía no tengo claro si me merezco el nombre “emprendedor”. Estoy todavía demasiado lejos de alcanzar mis objetivos. De estar a la altura de mis propias expectativas. No tengo la sensación de haberlo dado todo en esta última década. Me queda mucho camino por delante.

Lo que tengo claro es que como emprendedor molón no vas a llegar a ninguna parte. No aspires a ser como ellos. Todo el mundo apesta. Detrás de las cámaras y filtros se esconden personas inseguras, desesperadas por recibir un reconocimiento que (todavía) no se merecen, que pretenden vivir algo que no es.

Dirás entonces. “¿Y tú por qué haces esto?” Es una buena pregunta, gracias por hacérmela. ;)

Y hasta hace poco no tenía ni yo mismo claro de dónde sale la energía para estar publicando un post todos los días estos últimos 5 años. Por fin tengo la respuesta.

No hago esto por mí, ni por ti. Por muy tópico que suene lo hago por mis peques. Mi padre ha fallecido el año pasado y sé demasiado poco sobre él. No ha sido nunca muy hablador. Yo tampoco, lo habré heredado de él. Soy más de escribir como te habrás dado cuenta.

Todo lo que no les digo, lo podrán leer en mis contenidos. Algún día, tal vez se interesarán saber lo que su padre piensa, lo que le motiva, lo que son sus valores. Es lo que me mueve a diario a redactar estas líneas. Con suerte puedo influir en ellos, sus hijos e incluso en ti desde el más allá. Siempre que exista, claro…

Comments are closed.