Hace casi 7 años se lanzó Google+. La red social (o capa como ellos lo llamaban) con más rápido crecimiento de la historia. En cuestión de 24 horas ya tenían tantos usuarios para lo que empresas como Twitter habían tardado meses y años.

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Tener razón puede tardar 6 años

Desde el momento cero tenía claro una cosa. No me iba a crear una cuenta en la vida. La gente se reía de mí cuando decía que iban a cerrar. Esto son las razones por las que Google+ no era nunca para mí.

  1. Google+ nunca se lanzó por los motivos adecuados. Siempre fue algo funcional, más que emocional. Estaba claro que Google buscaba tener todavía más datos sobre nosotros y que eso era lo único que se pretendía.
  2. Ya estaba en Twitter. En esos momentos estaba muy centrado en esta red social. Aquí figura mi audiencia. Para que dividir mis esfuerzos y empezar desde cero con algo que no sé cómo será dentro de x-meses o años.
  3. El SEO me daba igual. El posicionamiento en buscadores a cambio de muchas otras personas del sector no es algo que me atraiga o me apasione. Me da más un subidón un Me Gusta que meter una palabra clave en el top 10. No significa que no le dé importancia, simplemente no es donde considero que tenga mi punto fuerte.

Siempre me gusta jugar a largo plazo. A corto plazo seguramente hubiera captado más visitas, hubiera llegado a más personas, hubiera mejorado el SEO, etc. pero a día de hoy lo hubiera perdido casi todo. Tuve claro que abrir un perfil en Google+ es crear un activo que el día de mañana iba a perder en valor o incluso desaparecer. ¿Para qué perder el tiempo?

La clave es tener paciencia

Está claro que si no tienes paciencia no tiene nada. En el mundo de los negocios no debes ver un mayor coste como tal sino como una inversión para recibir mayores ingresos en el futuro. Es ser cómo un Warren Buffet (por lo menos a nivel de mentalidad) pero en tu propio campo.

  • Hacer devoluciones de producto sin hacer muchas preguntas (aprende de Amazon, es porque mucha gente compra ahí ciegamente).
  • Darle la razón a un cliente aunque no la tenga (a veces pierdes más que ganas insistiendo en tenerla).
  • Apostar por pequeñas cosas todos los días sin esperar grandes resultados a corto plazo. En breve llevaré 8 años con el blog sin saber lo que me espera o el beneficio que voy a sacar a lo largo de la vida.

Aparte de paciencia es superar la inseguridad. Si todo el mundo se abre una cuenta en Snapchat. ¿Yo también debería hacerlo? ¡No deberías si no encaja en tu plan a largo plazo!

Tu comportamiento y tus decisiones siempre deben estar orientados por el largo plazo. En caso de duda hazte esta pregunta. ¿Me beneficia o no a largo plazo? Yo me suelo hacer esta pregunta a diario. He cambiado mucho el chip al respecto lo que me ayuda tomar mejores decisiones que me permiten crear más valor hacia el futuro.

Pensar en el largo plazo te hará ganar. Siempre. Te seguiré contando.

Stay tuned.

Parece que hay una necesidad inminente del ser humano de tener el control en cada momento. Al menos de tener la sensación de tenerla aunque no sea el caso. En el mundo de los negocios los emprendedores están en una carrera de la cual no conocen la meta. Necesitan respuestas o eso piensan.

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¿Cuánto me queda?

¿Voy por el buen camino?

O incluso. ¿He llegado ya?

Te seré sincero. Yo muchas veces me la he hecho también. Creo que ahora después de 13 años emprendiendo he entendido una cosa. Y tiene que ver con esto. Responde a estas preguntas. O por lo menos inténtalo.

¿Cuándo te diste cuenta que eras adulto?

¿Cuándo salir de fiesta cada fin de semana sin falta empezó a darte pereza?

¿Cuándo supiste que eras capaz de conducir realmente bien un coche sin miedo?

Posiblemente no puedas responder de forma precisa a esta pregunta. O bien no hubo un momento exacto o bien la pregunta no es tan relevante como crees.

La verdad está entre los dos puntos.

Querer tener una respuesta a cuando un negocio se puede considerar un éxito dice posiblemente varias cosas sobre ti.

  1. Necesitas el reconocimiento de terceros. No es nada malo, todos lo necesitamos.
  2. No te centras en el proceso de emprender, sino buscas desesperadamente la meta.

Al final no se trata de montar un negocio que te hace ganar 1.000, 10.000 o 1.000.000 de euros al mes. No es una cifra realmente que te habrá hecho llegar. Para mí es otra cosa.

Ya sé que lo que voy a decir a continuación suena muy romántico y tal vez un poco atípico en comparación con el tono que he utilizado en este contexto en el pasado.

Para mí es sentirse realizado. No paras nunca porque siempre quieres tener esa sensación. Es el proceso que te hace disfrutar y no haber logrado alguna meta en concreto.

Pero eso es mi verdad. No tiene que ser la tuya.

Me metí en esto por el puro placer de querer hacerlo. Me ilusionaba, posiblemente porque era llevar lo de sentir que emprender era como ser un niño que jugaba con sus juguetes al próximo nivel. Jugar o si quieres llámalo “hacer negocio” con juguetes que incluso han acompañado mi propia infancia durante bastante tiempo.

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Como te comenté hace poco en otra entrada por fin he averiguado el volumen real del mercado. Posiblemente no lo había hecho antes por miedo que era demasiado pequeño. Que me había metido en algo que no iba a permitir un crecimiento de verdad. Mi ambición es llevar este negocio a los próximos 4 niveles, con el que sigue no me voy a conformar. Y no es para nada el dinero que me motiva. Me “chifla” el proceso que conlleva. Probar, estudiar, trabajar, empujar, etc. Entre mis top prioridades se encuentra centrarme en menos cosas tal como te comenté ayer. Creo que estoy dando los pasos adecuados ahora mismo. Pero me he enrollado un poco. Vayamos al grano del post.

Por qué un mercado pequeño es mejor que uno grande

En los últimos 18 meses he aprendido un huevo sobre mi nicho.

  • He logrado un conocimiento profundo sobre el producto que vendo. Sé más sobre el tema que la gran mayoría de mis clientes lo que me da autoridad.
  • He conectado con algunos de los “influencers” o en este caso “hubs humanos” que me permiten llegar a muchas más personas.
  • Los coleccionistas conocen mi primera marca. Ahora poco a poco vamos comunicando que hemos cambiado de nombre. Les está llegando.

Centrar todos mis esfuerzos en el mercado español me ha permitido dominarlo. He entrado sin resistencia y he podido crear una posición fuerte. No es imposible entrar, las barreras son relativamente bajas pero ahí estoy de momento.

Un mercado pequeño no es interesante para las grandes empresas. En consecuencia puedes conquistarlo con relativamente pocos recursos. En nuestro caso han sido los Facebook Ads. Crear una fan page con más de 12.000 seguidores es un activo que sigue generando ventas.

Replicar lo aprendido a otros mercados

Ahora mismo he tomado la decisión que no voy a diversificar todavía a nivel de producto pero si a nivel de mercado. En toda Europa hay hueco para lo que he empezado en España. El mercado más grande es el alemán. Es ahí donde voy a centrar mis esfuerzos:

  • Hacer la gran mayoría de campañas de Facebook Ads.
  • Conectar con los influencers entrando en foros del sector.
  • Acudir a eventos presenciales de coleccionistas.

Quiero meterme en un mercado con un volumen anual estimado en todo Europa de 60 millones de dólares porque me ayuda crear una base. Una vez que hay replicado la entrada de mercado de esta forma es ir país por país. Luego puedo abrir mercado al de juguetes de coleccionismo y aplicar la misma estrategia. Un mercado mundial de 10.000 millones de dólares al año. Puede que tarde 5-10 años para llegar ahí pero llegaré. Esto es mi promesa hacia mí mismo.

Stay tuned. Que esto sigue.

Las cosas empiezan a moverse cuando facturas. Es ahí donde puedes ir quitando peso, aumentar márgenes, hacer ventas cruzadas, aumentar el carrito medio de compras, etc.

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No sé si es mi forma de la “crisis de los 40” pero ahora que lo pienso probablemente lo es. Hace un par de semanas algo ha hecho “clic” en mi cabeza. Me he dado cuenta que a mitad de camino no estoy ni cerca de donde me veo a mí mismo. Mis ambiciones no están a la altura de mis esfuerzos.

Hacer más

Será por ello que son las 7 de la mañana y ya esto sentado en mi escritorio redactando este post. Soy consciente que no es cuestión de lo que hago hoy. Para el postureo emprendedor queda muy bien mencionar que te has levantado a las seis de la mañana. En mi caso incluso antes porque me ha despertado el peque de 2 años (más postureo todavía, soy de lo peor).

Esto me lleva a una de mis top prioridades: sacarle más horas a mí día a día. Por fin tengo claro que por muy productivo que quiera ser, por mucho que me lea el libro de Tim Ferris al final lo que cuenta son las horas que inviertes.

No hay más. No hay que darle más vueltas. Me acuesto antes para salir más temprano de la cama. Es fácil, hay que hacerlo. Y no únicamente cuando lo sientes sino también cuando no.

Hacer menos

Este punto a primera vista no tiene sentido si has leído el párrafo anterior pero verás que sí. Ahora mismo me estoy quitando de encima para llamarlo de alguna manera un “lastre”. Hay proyectos que descarto. Lo he comentado recientemente. Gracias a esa entrada ya estoy hablando con personas interesadas que igual se quieren hacer cargo. Uno de los negocios tiene una facturación bruta de cerca de 80.000 euros. Se basa en comisiones por lo que hay un coste de ventas importante de casi 50.000 euros. Es un proyecto online que es líder en su sector y que ha crecido año tras año (esto es el quinto).

A pesar de que “no está mal” para ser un negocio al que le dedico menos tiempo que a los demás ocupa espacio en mi cabeza. Igual que Xidere. Sigo teniendo muchas ideas de lo que habría que hacer para generar la facturación que se merece. Por fin tengo claro que las leyes de la naturaleza como el tiempo y el espacio se aplican a todo el mundo. Incluso a los emprendedores que piensan tener superpoderes.

Hacerlo todos los días

Si antes estaba obsesionado con las rutinas, ahora aún más. No cuenta lo mucho que trabajes un día sino tu capacidad de repetición a lo largo de un año o incluso décadas.

El que sigue, lo consigue.

Una frase que me decía mi madre siempre cuando era pequeño. Tan banal, tan insignificante, tan potente, me he dado cuenta ya estando cada vez más cerca de mi crisis de los 40 (es broma, espero…).

Esto es lo que hacemos de lunes a viernes (y de forma puntual el finde):

  • Publicar 1 vez al día en Facebook.
  • Sacar 2-4 fotos en Instagram, dar entre 40-100 Me Gusta, seguir a 20 personas.
  • Subir 5-10 coches nuevos a la nueva tienda online.
  • Publicar 5 coches nuevos en Wallapop (la gente subestima totalmente este canal).
  • Crear 2-3 nuevos listings en Amazon.
  • Hacer 1-2 envíos para rellenar stock a Amazon.

Parte de estas tareas ya las llevamos haciendo desde los inicios. Instagram es una actividad reciente. Esto ahora ya son 18 meses que han pasado y me parece que dimos el primer paso ayer.

Pues ya sabes en lo que estoy. Esto es mí día a día. No hay magia. Mucho trabajo. Eso es todo.

A ver hasta donde llegamos.

Stay tuned.

He llegado a la oficina antes que todos los demás. Desde ayer ya tengo ganas de estar aquí. Emprender es una mierda, ya lo he dicho pero lo necesito como respirar. Me motiva todo lo que lo rodea. Lo bueno y lo malo.

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Lo malo porque me hace sentir vivo. Es lo que tiene el sufrimiento. Lo bueno es lo mejor. Es sentirte mucho más grande de lo que eres porque superas obstáculos que cuando te enfrentaste a ellos te superaban. Pero no te rendiste y lo hiciste.

Cada día tiene que contar. Cada día es importante. Cada día sirve para marcar la diferencia.

Así que no lo te tomes a la ligera. ¿Qué vas a conseguir hoy? Haz que cuente.

Mi mejor consejo. Empieza con una lista si todavía no tienes la costumbre.

Yo ya tengo 18 puntos en la mía. No lo digo por impresionarte, lo digo por ser preciso. Tienes que tener muy claro lo que quieres lograr. Si no empiezas el día con la intención de avanzar te quedas atascado. Y eso es lo único que no te puedes permitir cuando emprendes. Para adelante o para atrás pero siempre en movimiento para encontrar al final tu camino.

¡Buen inicio de semana! Aunque ya sea martes.

PD: yo he escrito este día el lunes por la mañana, eso igual explica cosas… ;)