A pesar de ya llevar 8 años con este blog me sigue sorprendiendo que haya gente que pase por aquí con frecuencia para leer el blog. A pesar de que en ocasiones me haga el tipo duro y digo que esto no lo estoy haciendo por ti te seré sincero. Me da una sensación muy agradable de orgullo porque parece que hay personas que sacan algo positivo de esto.

Gary Vaynerchuck

Empatía es la clave de todo

He aprendido con el tiempo centrarme en las cosas positivas por lo que un comentario tipo “eres un fantasma” a día de hoy me genera una sonrisa (una de verdad, no una de esas falsas).

He aprendido a desarrollar cierta empatía con las personas y me imagino detrás de este tipo de mensajes un chiquillo aburrido o una persona que ha tenido un muy mal día. No es personal, no tiene que ver conmigo.

Empatía es una de las claves si quieres llevar tu negocio al próximo nivel. Es ponerse en la piel de las personas, es convertirse en ellas. Los seres humanos nos relacionamos con personas en las que confiamos, las que son como nosotros, las que piensan como nosotros y admiramos aquellas que ya han conseguido lo que nosotros aspiramos.

Caso práctico de Edutainment: Gary Vaynerchuck

Las últimas semanas me estoy levantando a las 6 de la mañana. Una hora más temprano de lo habitual. No te puedes imaginar el enorme beneficio que estoy sacando de tener 60 minutos más cada día a mi disposición. He dado este paso gracias a los vídeos de Gary Vaynerchuk. Un emprendedor nato que me ha empujado estas últimas semanas exigir más de mí mismo, dar más y pisar más fuerte. Te recomiendo seguir sus vídeos diarios. En vez de detallar su caso en esta entrada prefiero que te hagas una idea tú mismo viendo al menos 2-3 de sus vídeos.

Una de las cosas que recomienda a la hora de generar contenido propio es documentar en vez de elaborar. Es algo con lo que me siento identificado porque es prácticamente lo que llevo haciendo con este blog los últimos 8 años.

A lo que iba. Entre las 6 y las 7 me ducho y tomo el desayuno. En paralelo veo uno de sus vídeos. Aportan muchísimo valor porque en primera línea entretienen y educan. Es lo que en su momento describí bajo el concepto de Edutainment.

Sigo a este emprendedor porque me idéntico con él. Aspiro a cosas parecidas, comparto parte de sus creencias, aprendo cosas nuevas, me motiva, etc.

No me está vendiendo nada pero ya le estoy comprando. La confianza generada no la consigue ningún tipo de publicidad normal. Es la diferencia entre ventas y marketing. Una cosa mira el corto y la otra el largo plazo. Esto último posiblemente ya requiere post aparte. Me lo apunto.

Stay tuned.

Si quieres llegar lejos emprendiendo nada más hay un secreto. Echarle más horas. Vale, tienes que tener claro tus objetivos, tener un plan, algo de dinero, etc. pero mucho se puede compensar.

exprimir tiempoDerechos de foto de Adobe Stock

La fórmula “secreta” del éxito

Cuando más trabajas, más errores cometes.

Más cosas aprendes.

Más veces cambias de planes.

Más veces te equivocas.

Más veces aciertas.

Si no te rindes, llegas. Eso sí. No se trata de echarle horas porque sí. Perder el tiempo en redes no cuenta. Es como si no estuvieses haciendo nada.

Si eres como yo piensas que tú día no tiene suficientes horas para poder acabar con todo lo que tienes previsto.

Cómo sacarle más horas a la semana

En este punto vamos a dar por hecho que las cosas obvias como jugar al Candy Crush ya las tienes presentes. Vamos a centrarnos en otras que tampoco son complicadas pero que descartamos porque no nos vemos capaces.

Levantarte antes

Los contras los podemos resumir fácilmente en pereza. Es fácil ponerse un despertador. Tampoco es complicado levantarse de la cama cuando suena. Si cada mañana te diesen un millón de euros no habría ningún problema. Si la motivación te frena, tienes que buscar un motivo que te hace saltar de las sabanas al primer sonido.

Quitarte cosas que no te aportan

Esto puede ser un poco de todo. Pasar tiempo con “amigos” que en vez de motivarte te deprimen. Igual deberías repensar la forma como los ves en caso de que en vez de apoyarte hagan lo contrario. También pueden ser proyectos que ya no te motivan, negocios que no te dan demasiado beneficio, actividades que sigues por costumbre, etc.

Acortar tus plazos de entrega

Hay una regla sencilla. Si tienes 7 horas para completar una tarea la acabas en 7 (o un poco más). Si en cambio nada más tienes 60 minutos acabas igual. ¿Sorprendente, no te parece? Empieza a organizar tus tareas, planificar mejor tus tiempos, ser más exigente contigo mismo, etc. En este caso no estás consiguiendo más tiempo pero sacándole más rendimiento al que ya tienes.

En resumen: todo depende de ti y de la disciplina que eres capaz de mantener durante meses y años. Cualquiera puede tener una buena semana o incluso mes. Más allá llegan pocos. La diferencia entre los que lo consiguen y los que abandonan antes está ahí. No es complicado como concepto. Llevarlo a cabo ya es otra cosa.

En lo personal no considero que sea necesario sentirse joven sino más bien sentirse bien. Puede ser lo mismo o no…

innovar empresaDerechos de foto de Adobe Stock

En este blog suelo hablar de empresas jóvenes. Incluso antes de llegar a serlo. Cómo convertir ideas en proyectos y esas cosas. Mi empresa más veterana es Quondos con más de 5 años. No es de las más jóvenes aunque tampoco se puede comparar con otras que ya llevan 20 años o más. Incluso Google ya lleva dos décadas activa pero hay un matiz importante. No los aparenta.

  • Cada dos por tres cambia la portada del buscador. El logo se ha modificado siete veces (cambio de apariencia exterior).
  • Un 20% del tiempo está disponible para trabajar en proyectos propios que han generado productos como Gmail (cambio de apariencia interior).

Si alcanzas un punto en tu recorrido como empresa donde te conformas con un nivel de facturación, cartera de clientes, calidad de productos, cuota de mercado, etc. estás empezando a morir por dentro. Es el momento donde permites que tus competidores te alcancen. Todavía no lo notas porque es una muerte lenta. Cuando te das cuenta, ya es demasiado tarde.

No hace falta ser Google para sentirse y actuar como una empresa joven desde dentro. Es cuestión de cultura. Es actuar cuando no hay necesidad y no cuando ya sea demasiado tarde. Me aplicaré el cuento. Ya te contaré… ;)

Stay tuned.

No me considero una persona pesimista. Es más bien todo lo contrario. Pero por suerte incluso yo, tras 14 años emprendiendo aprendo cosas. Y hay una cosa que con el tiempo me ha hecho sospechar.

sospechosoDerechos de foto de Adobe Stock

Cuando más me prometen y/o mejor pintan las cosas, menos se materializa. De 10 casos, 8 se resumen en nada. Es decir, no quiero decir que llames a todo el mundo “vendehúmos” que te propone algo bueno. En ocasiones salen cosas positivas.

Pero… Mantén la cabeza fría teniendo ahora conocimiento de las probabilidades estadísticas que hay detrás de que las cosas salgan adelante.

  1. No hagas concesiones porque te dejas llevar por tus emociones.
  2. No dejes de ganar dinero por posibles futuros ingresos.
  3. No pongas en juego tu reputación por alguien que todavía no conoces.

Si la cosa promete sigue adelante. Invierte tiempo pero no te pases. Negocia pero siempre desde una posición de fuerza. No te dejes llevar por las emociones. Haz los números. Si realmente merece la pena apuesta. Ya me contarás qué tal te ha ido… ;)

Decir que eres emprendedor suena muy guay. Lo que en realidad tienes que ser comercial y no cualquiera. Tienes que convertirte en uno extraordinario si realmente quieres conseguir algo con tu propio negocio.

responder noDerechos de foto de Adobe Stock

Suelo estar en ambos lados. Tanto en el que vende como en el otro. Me gusta pensar que muestro más empatía cuando tengo otro comercial delante. Incluso si no me interesa la propuesta me gusta ser respetuoso y amable. Es algo que debería ser normal e incluso sobra mencionarlo pero estando en el otro lado sé que no siempre es así.

En la vida siempre hay varios encuentros. Más allá de ser buena persona existe algo como el karma. Aunque siempre haya algunas que parece que se libran de todo no es plena una vida en la que se vive a costa de los demás.

Cuando te dicen que “no” te fastidia. Y más todavía si te lo dicen de malas formas. Ahora es más importante que nunca de despedirte de forma elegante.

Esto es lo no deberías hacer cuando te que dicen “no”

El rechazo no es agradable para nadie. Incluso Elon Musk comentó en una entrevista que Steve Jobs pasó de él cuando lo conoció en una fiesta hace un par de años. Hoy igual pensaría de forma diferente, no se sabe. Esto es lo que no te recomiendo hacer.

No responder al “no”

Esto da a entender que nunca te importó demasiado ni el “sí” ni el “no”. Harás al que te rechazó sentirse confirmado. Nada más querías su dinero y te importaba un carajo su negocio y menos su persona. No tiene que ser así pero así se percibe en el otro lado. No responder no es una buena opción.

Insistir

Si me diesen cada vez un euro en el que en un vídeo de Youtube te dicen que tienes que perseverar posiblemente me estaría sacando un buen sueldo extra. Hay momentos donde hay que insistir y otros donde hay que dejar pausar. En una venta comercial el timing es clave y no tiene sentido seguir tocando en puertas que ya se te han cerrado. Es mejor ser paciente y esperar el momento adecuado en el que se abran otra vez.

Responder de forma neutral

Esto podría parecer la opción más viable. Guardas las formas pero tampoco te “rebajas” para sentir que tu ego sigue ahí bien fuerte. Si piensas en una futura relación de negocio de cualquier tipo tampoco es la forma óptima de quedar. Igual te conviene ir un poco más allá.

Cómo podrías responder a un “no”

Hay infinitas formas de responder a un “no”. Seguramente la que te voy a presentar a continuación es más conservadora. Te podrías arriesgar más. No hay fórmulas exactas, como para casi nada en la vida. Pero bueno, es una posibilidad que tienes para gestionarlo de forma elegante.

Dar las gracias

Dar las gracias por responder. Ponte en la piel de la otra parte. Simplemente podría pasar de ti. Es también una forma de mostrar desinterés pero en cambio se ha molestado en contestar. Es tiempo que ha invertido. Merece darle las gracias por ello.

Avisar que vas a retomar en un futuro

En vez de insistir puedes poner en pausa el contacto. Avisas o incluso mejor, pides el permiso de poder retomar más adelante. Pocas veces te dicen que no a esto. La mayoría piensa que es una forma de hablar y que de todas formas no vas a volver a contactar.

Proponer ayuda sin recibir nada a cambio

Hoy me respondieron a un “no” con ayuda de encontrar un proveedor que no tenía nada ver con la empresa que quería venderme algo. De hecho ese mail inspiró esta entrada ya que me pareció una forma muy elegante de gestionar mi respuesta.

La impresión que dejas al final es la huella que se queda para futuras colaboraciones. Dejarás a la otra parte con un buen sabor de boca. Incluso puede que se acuerdan de ti. Piénsalo. Tienes la opción de quedar mal (o neutral) o de realmente despedirte de forma elegante. Tú elijes. ;)