IMAGE - LadyAnn - 123RFAlgunos anuncios recientes permiten vislumbrar claramente el futuro de una tecnología, el vehículo eléctrico, que muchos discutían en base a argumentos que, sencillamente, ya no se sostienen.

Por un lado, los dos países más poblados del mundo, China e India, con más de mil trescientos millones de habitantes cada uno, anuncian las transformaciones más ambiciosas del mundo en este sentido: India, forzada en parte por la contaminación de sus ciudades y por sus compromisos en los acuerdos de reducción de emisiones, llevará a cabo una transformación total de su parque automovilístico para hacerlo completamente eléctrico en el año 2030. China, el mercado automovilístico más grande del mundo y también preocupado por sus elevadísimos niveles de contaminación, prohibirá completamente la venta de vehículos propulsados por combustibles fósiles, con fechas a determinar pero que apuntan también al año 2030. Además, China planea la construcción de 167,000 estaciones de carga eléctrica a lo largo de todo su territorio.

Otros países más conservadores en ese sentido, como Francia, apuntan a esa prohibición de las ventas para el año 2040. Pero indudablemente, más allá de las fechas, estamos hablando de una tendencia clara, que no solo se refleja en acciones gubernamentales. Uber, por ejemplo, anuncia que la totalidad de su flota de vehículos de transporte de pasajeros en Londres serán eléctricos en el 2025, cumpliendo con las limitaciones regulatorias marcadas por el ayuntamiento de la ciudad. Marcas de vehículos como Jaguar Land Rover, BMW o Porsche siguen la iniciativa de Volvo y anuncian más modelos eléctricos o la electrificación total de su línea en plazos que se mueven entre 2020 y 2025, o superan retos y percepciones tecnológicas con modelos capaces de mejorar las prestaciones y la experiencia de conducción de sus comparables de gasolina. Los motores eléctricos son más sencillos, duran más y están sujetos a más economías de escala en su producción. Las predicciones de Tony Seba van cumpliéndose paso a paso.

El precio medio de los vehículos eléctricos se elevó en el año 2016, pero su eficiencia y coste por kilómetro descendió, lo que los convierte cada vez más en una opción razonable, capaz de responder a las necesidades de cada vez más conductores. Por otro lado, nuevos estudios demuestran la responsabilidad de los motores diesel en unas cinco mil muertes anuales por trastornos respiratorios en Europa, dejando claro que la apuesta por ese tipo de motores fue equivocada y que es preciso corregirla lo antes posible. Cada vez más ciudades plantean paquetes de medidas restrictivas para la circulación en cuanto los indicadores de polución superan los límites legalmente establecidos, algo que ocurre con cada vez más frecuencia en función, simplemente, de la evolución de las circunstancias de la temperie, y convierten al vehículo eléctrico en la opción perfecta para poder moverse o aparcar sin limitaciones. Los atributos y percepción social de los vehículos evolucionan: lo verdaderamente cool ya no es tener el deportivo más potente o más grande, sino tener un vehículo que no echa humo.

Si estás pensando en cambiar de coche, plantéate hacia dónde van los tiempos, y si algunos pequeños cambios de hábitos o de costumbres, como alquilar un vehículo cuando quieres hacer un viaje, no podrían hacer no solo que ahorrases dinero, sino además, que dejases de ser parte de uno de los problemas más preocupantes de la humanidad y pasases a ser parte de su solución.

 

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