Te digo una cosa. Deja de leer todos esos posts de montar un negocio de éxito en 10 pasos. Puede que hace años haya escrito incluso cosas parecidas pero me estoy dando cuenta de una cosa cada vez más obvia. No sirven para nada.

montar negocioDerechos de foto de Adobe Stock

  1. Tener éxito puede ser algo tan frágil como la mariposa que en la otra punta del mundo inicia un huracán.
  2. Cada caso, contexto, sector, persona, etc. es diferente. Nunca encontrarás algo que se adapta a todo.
  3. Y esta es tal vez la más importante. El éxito no depende de pasos, depende de estatus mental.

Y cuando digo “estatus mental” no me refiero tanto a motivación porque está a pesar de todos los mitos creados es frágil y pasajera. Tienes que hacer las cosas a pesar de no estar motivado. Esto se llama disciplina.

Esta mañana entrando en la tienda y viendo nuestros avances he percibido que hemos dado un paso atrás. Me he venido un poco abajo porque el resultado del día anterior no ha quedado como me lo había imaginado.

Esto me recordó que montar un negocio no es unidireccional. A veces das pasos atrás. No porque sean necesarios, simplemente porque es así.

Ahora depende de ti si sigues retrasándote o das un paso al frente. Hay que cambiar el chip en estos momentos.

  • Tal vez el paso atrás es únicamente una falta de avance percibida. Te obsesionas con detalles que no aportan. Puede que esto únicamente sea un problema en tu cabeza.
  • Tienes que recordarte la meta más grande. ¿Qué tienes que hacer para llegar a ella? ¿Realmente te vas a dejar frenar por detalles?
  • Y esta me gusta personalmente. Si fuese fácil, lo estaría haciendo todo el mundo. Por lo tanto esto es algo bueno, porque no todo el mundo puede hacerlo. Tú en cambio ya lo estás haciendo.

Bueno, os dejo con este pequeño post motivacional que probablemente me ha servido más a mí que a vosotros. Empecemos el día con fuerza. O acabémoslo bien, según cuando leas este post, claro… ;)

IMAGE: Typography images - CC0 Creative Commons Con las redes sociales habituales y la publicidad bajo intenso control y escrutinio en los procesos electorales de cada vez más países del mundo, se multiplican las evidencias que apuntan a que los interesados en la manipulación de los ciudadanos están orientando cada vez más sus esfuerzos hacia una nueva herramienta, teóricamente más personal y sobre la que resulta mucho más difícil ejercer un control efectivo: la mensajería instantánea.

Diseñada inicialmente como medio de interacción personal, para conversaciones entre conocidos, la mensajería instantánea ha evolucionado para convertirse, en muchos casos, en una herramienta grupal a través de la que circulan y se difunden todo tipo de mensajes. Tras el papel aparentemente destacado de Facebook Messenger en la difusión de rumores y mensajes de odio racial en la crisis humanitaria de los Rohingya en Myanmar en 2017, Facebook ha decidido introducir opciones que permiten a los usuarios reportar conversaciones a través de la herramienta, con categorías como acoso, discurso de odio o suicidio, en un intento por ejercer un mayor nivel de control sobre una herramienta que, como tal, no es propiamente una red social, sino un canal de comunicación que ha excedido los límites de lo que originalmente era la comunicación interpersonal.

En el mismo sentido, algunos artículos apuntan al papel central que WhatsApp parece estar jugando en la campaña electoral de las próximas elecciones indias: una gran cantidad de grupos con elevados niveles de popularidad, partidos creando infraestructuras en las que sus miembros se responsabilizan de influenciar el voto de determinados grupos de personas, y difusión de mensajes que, por hallarse en principio dentro de un canal restringido a la comunicación privada, pueden exceder el tono o evitar el control que en principio se ejerce sobre la propaganda electoral o los mensajes de campaña tradicionales. En la práctica, una forma de tratar de influenciar el voto indeciso mediante una herramienta cuyas conversaciones discurren en un entorno cifrado al que ni siquiera la propia compañía tiene acceso, y que por tanto tendría necesariamente que partir de la propia denuncia del receptor del mensaje de cara a posibles acciones de control.

Cada vez son más las personas que consideran los grupos de mensajería instantánea como foros en los que reciben y comentan noticias de todo tipo. En realidad, como todo contexto social, hablamos de un canal a través del que pueden plantearse y escalarse acciones de ingeniería social, con el problema de que, en este caso, el control es todavía más difícil que en el caso de las redes sociales tradicionales. Grupos en los que habitualmente existe un contacto personal con algunos de los miembros, que típicamente reflejan y amplifican las creencias de sus participantes, y en los que los interesados en llevar a cabo procesos de manipulación pueden introducirse de manera relativamente sencilla, circular noticias falsas o mensajes inflamatorios, y poner en práctica todo tipo de técnicas de ingeniería social. Mientras en una red social resulta relativamente sencillo, para el gestor de la red, evaluar la difusión o el alcance de una campaña o acción publicitaria, en una red de mensajería instantánea este tipo de acciones de evaluación podrían resultar prácticamente imposibles.

La solución a este tipo de procesos no está, me temo, en un control de los canales que, en casos como el de la mensajería instantánea, se antoja prácticamente imposible. La solución hay que buscarla a más largo plazo, casi generacional, mediante procesos que, introducidos en la educación, ayuden a la creación de criterio, a la generación de prácticas como la verificación de fuentes, la depuración de mensajes, el contraste o el reconocimiento de procesos de manipulación: solo una sociedad que se prepare adecuadamente contra este tipo de procesos de intoxicación colectiva puede considerarse madura a la hora de desenvolverse en la era de unos medios sociales que han sido vistos por muchos como una auténtica oportunidad. Tras la experiencia de unas elecciones norteamericanas convertidas en prueba máxima, y previamente ensayadas en múltiples procesos electorales en otros países, ahora llega la enésima edición: la introducción en la ecuación de las herramientas de mensajería instantánea: algunos usuarios en India afirman estar expuestos a mensajes de contenido político prácticamente cada minuto, con contenidos que van desde las puras soflamas hasta las encuestas falsas con intención de dinamizar el voto, en un contexto en el que, además, el refuerzo social se construye en base a personas conocidas, a familiares o a amigos, lo que dificulta un eventual abandono del grupo. Un proceso que, mucho me temo, solo puede ir a más, y en el que las acciones de control se antojan sumamente complejas. La única solución es llevar a cabo más trabajo de información, más advertencias, más esfuerzos por evitar que los ciudadanos consideren un único canal como fuente infalible de conocimiento, en un proceso en el que muchos no creen aquello que tiene más sentido o más posibilidades de ser verdad, sino simplemente aquello que refuerza sus tesis o sus creencias. Y en este sentido, las herramientas de mensajería instantánea podrían estar convirtiéndose en toda un arma de manipulación masiva con importantes posibilidades de cara a próximos procesos electorales.

Nada es más fácil que manipular a aquel que prácticamente busca ser manipulado.

 

Tiene todo el sentido del mundo. Ahora, hace 6 meses igual no tanto. Pero a día de hoy puede que sea incluso un paso lógico. Me explico.

montar tienda físicaDerechos de foto de Adobe Stock

La historia previa que me llevó a esta conclusión

Hará ahora un poco más de 1 año desde que nos mudamos de oficina. De hecho nos trasladamos a una antigua tienda de deportes que hemos convertido en oficina. Para organizar mejor todo el inventario de producto que tenemos empezamos a montar una especie de pared con todas las piezas de coleccionismo. Está fue bastante llamativa por lo que la gente pasando desde fuera (tenemos 2 grandes escaparates) cada vez con mayor frecuencia entraba para verlas de cerca.

Surgieron compras con frecuencia semanal teniendo este sitio en condiciones de orden pésimas. No te voy a mentir, la logística no está siendo nuestro fuerte a pesar de estar trabajando en ello para ir mejorando. Ya que estábamos vendiendo sacamos una licencia de apertura de tienda física. Incluso con esta no hicimos grandes esfuerzos para acondicionar la parte de venta física.

Cómo vamos a montar la tienda física paso a paso

Tienes que imaginarte que partimos a nivel de diseño interior prácticamente desde cero. Antes de tomar la decisión final pedí presupuesto para montar una estantería para exponer y almacenar de 2,40 por 2,40 (metros). Al final este (el presupuesto) tardó en llegar y lo montamos directamente nosotros. Esto ya lo mencioné en otro post reciente. Una experiencia sorprendentemente satisfactoria.

También inspirado por el resultado decidí que ahora no nos íbamos a quedar parados ahí. Ya que se había iniciado el camino, había que recurrirlo hasta el final. Esto es lo que queda pendiente.

  • Montar dos nuevos carteles exteriores con el logo y nombre de la tienda.
  • Diseñar y producir dos vinilos gigantes para los escaparates.
  • Construir 3 nuevas estanterías y un mostrador desde cero.
  • Comprar una caja registradora con TPV para poder cobrar.
  • Contratar una persona para abrir de lunes a sábado de 9-22 horas.

Lo que me va a costar aproximadamente la tienda física

Hablemos un poco de la pasta. No tengo todos los datos a mano cómo debería (otra cosa que tengo que mejorar) pero de forma estimada te puedo decir cuánto me va a costar la apertura de la tienda física.

Inversión que ya he realizado

Esto es la inversión que ya he realizado para la apertura de la tienda física.

  • Licencia tienda física: 250 euros en tasas (me ahorré aproximadamente 250 euros del arquitecto de la documentación necesaria que conlleva esto)
  • Primera estantería: 300 euros (más o menos)
  • Inversión en stock: 5.000 euros (de lo que ahora mismo tengo en la tienda)

Lo que me queda pendiente

Esto es lo me queda pendiente.

  • Estanterías por montar: 800 euros.
  • Mostrador: 200 euros.
  • Caja registradora: 100 euros (de segunda mano probablemente).
  • Vinilos y carteles: 1.500 euros.
  • Pegatinas y bolsas: 300 euros.
  • Inversión en stock: 2.000 euros.
  • Contratación de personal a tiempo parcial: aprox. 1.000 euros/ mes.

En realidad montar la tienda física me cuesta únicamente una pequeña parte de lo que le costaría a alguien que tendría que partir desde cero. El stock que ya tengo ya lo estoy vendiendo a través de mi tienda online, Amazon, Ebay y Wallapop.

Haré una prueba de 2-3 meses para ver si merece la pena. Facturando 3.000-5.000 euros al mes ya sería más que suficiente. Esto en realidad sería un resultado penoso para una tienda física que no dispone de canales adicionales de venta, pero en mi caso no.

“¿Abrir una tienda física, en los tiempos del online? ¿De verdad que vas a hacerlo?”

Mira, no te voy a quitar toda la razón. Pero siempre me ha gustado ir en poco contra la corriente. Aprender cosas nuevas y vivir experiencias diferentes. De esto va la vida, dicen. Ya te iré contando, qué tal me va saliendo la cosa… ;)

CC0 Creative CommonsAcertado y radical artículo de Doc Searls en su blog de Harvard, GDPR will pop the adtech bubble, en el que incide en lo negativo de la espiral tecnológica de la llamada adtech, para muchos lo peor que ha pasado a la publicidad en toda su historia y probablemente la responsable de la escalada en el uso de bloqueadores de publicidad, una guerra en la que, presumiblemente, aún nos quedan muchas batallas por vivir.

La esencia del problema es la de siempre: que hacer seguimiento de las personas sin su conocimiento, consentimiento explícito, aprobación o una orden judicial es algo erróneo, que genera rechazo de manera natural, y que además, no funciona: los usuarios afirman que acaban hartos de ver cómo los mismos anuncios de las mismas compañías les persiguen por toda la web, anuncios que en muchas ocasiones les resultan completamente irrelevantes o corresponden a productos que ya han adquirido, y que prácticamente en ningún caso influencian su decisión de compra, por muchas ensoñaciones que se hagan los directores de marketing recurriendo a métricas completamente erróneas. Que puedas identificar a una persona por las características del dispositivo que usa, mediante una cookie que no puede eliminar o mediante técnicas más dignas de una agencia de espionaje que de un anunciante no quiere decir que hacerlo sea una buena idea. Es más: es posible que sea una idea muy mala, y que acabe volviéndose en tu contra.

Con la entrada en vigor de GDPR el próximo día 25 de mayo, son muchos los que, como Searls, esperan ver cómo se pincha la burbuja del adtech, una “moda” nociva en la que todos los anunciantes y agencias han querido invertir sin cuestionamiento alguno, pero que realmente ha tenido muchos más efectos negativos que positivos. Dentro de la fortísima resaca de casos como el de Cambridge Analytica, hasta Facebook está moderando sus métodos y tratando de poner coto a determinadas malas prácticas, desde esquemas demenciales destinados a engañar a los algoritmos de Instagram, hasta más de doscientas aplicaciones que capturaban datos de manera indebida, pasando por prácticas antes permitidas o incluso alentadas, como la incorporación al targeting de datos de terceras partes. Otro de los grandes monstruos de la publicidad online, Google, también ha anunciado fuertes limitaciones a la actividad publicitaria de terceras partes en su plataforma. Y si esto lo hacen Facebook o Google, que distan mucho, en este sentido, de ser “angelitos”, y lo hacen no solo por responder a los recientes escándalos sino también por adaptarse a la inminente aplicación de GDPR, cabe esperar muchos más efectos en ese sentido.

Si estás en el negocio publicitario, vete empezando a planteártelo: GDPR puede suponer un fuerte cuestionamiento, so pena de fuertes multas, de las prácticas publicitarias que muchos pensaron que estaban aquí para quedarse, pero que dieron origen a una situación claramente insostenible, a lo que estaba cada vez más delimitando una receta para el desastre. El secreto del éxito para el futuro no está en tratar de construir formas de engañar a GDPR o a evitar sus efectos, sino entenderlo como lo que es: un reglamento que emerge de una fuerte presión popular, de un descontento masivo que reclamaba acción a los legisladores. GDPR tendrá muchas cosas buenas y muchas malas, y habrá que esperar a que haya pasado un tiempo tras su entrada en vigor para valorar de verdad sus efectos, pero lo que sí es seguro es que la publicidad no va a poder seguir funcionando de la misma manera. Y para muchísimos usuarios hartos de los abusos infumables del adtech, eso son muy buenas noticias.

 

Últimamente no estoy muy activo en cuestiones de grabar vídeos para Quondos. Ya hace años que me he retirado un poco para asumir un poco más el papel de gerente. Además tengo más negocios que ocupan mi tiempo pero eso ya es otra historia.

udemy

Me contactó un gestor de cuentas de Udemy hace un par de días. Me interesaba conocer en mayor profundidad cómo funcionaban, así que quedé con él y hablamos por Skype. Esto es lo que he averiguado.

Características de los cursos que mejor funcionan en Udemy

Evidentemente una de mis primeras preguntas fue esta. ¿Cuáles son los cursos que mejor funcionan en Udemy? No tanto a nivel de temática, sino sobre todo a nivel de factores clave. Aquí va la lista:

Cantidad y calidad del curso

La gente quiere cursos largos. A partir de 8-10 horas se podría considerar “largo” para Udemy. Son los cursos que de media más se venden. Otro factor ya es más obvio. “Tiene que ser de calidad”. Casi me lo imaginaba.

Precio del curso

“Carlos, quiero ser transparente contigo”, me dijo el ejecutivo de cuentas. Los cursos caros no se venden. “Caro” para Udemy básicamente es todo superior a 10 euros. Los profes que más venden son los que participan en las acciones de descuentos. Los cursos que más se venden tienen el precio más bajo posible.

Promoción por parte del profe

Aquí sin duda otra clave. En gran parte también depende del grado de involucración en la promoción del mismo profe. Si no te mueves, vendes menos. Algo siempre se vende. De hecho me lanzón una cifra de 200 alumnos por curso es casi un mínimo para los cursos de marketing digital si se cumplen estos 3 puntos mencionados.

¿Cuánto ganan los profes y qué aporta Udemy?

Evidentemente otra de las preguntas que me interesaba era el grado de involucración de Udemy. ¿Ellos iban a ofrecerme de mover mi curso? Te comento.

Cómo promociona Udemy mi curso

Sí, pero no. Tienes que lograr al menos 200 alumnos antes de la maquinaría de marketing de Udemy se pusiera en marcha. Según el representante no era tanto. También contaban aquellas plazas que se habían conseguido regalando el curso de forma gratuita. Una vez que se había alcanzado la meta mínima Udemy invierte en Facebook e E-mail Marketing para lograr más alumnos todavía. A partir de 500 ventas ya no seguían invirtiendo. Entiendo que esto igual para ellos es como una especie de Tipping Point donde el curso se vende por inercia propia.

Comisiones de Udemy

¿Y cuánto se queda el profe? Otra pregunta esencial. Aquí hay 3 niveles que se diferencian.

  • Ventas del profe: recibes un enlace para mover el curso. De todas estas ventas generadas por ti mismo hacia tu comunidad te quedas con un 97%. Bastante justo, diría yo.
  • Ventas orgánicas: esto para Udemy son aquellas ventas que se generan a través de búsquedas en su plataforma. Aquí la comisión ya asciende al 50%. Se comen un buen trozo del pastel.
  • Ventas a través de campañas: a partir de las 200 ventas Udemy por su parte invierte en campañas. Los alumnos captados por esta vía te proporcionan un 25% de ganancias o con otras palabras Udemy se queda con el 75%. Uff…

En resumen: me interesa seguir investigando el tema. Con Quondos ya tengo un pozo casi infinito de contenidos que igual se pueden aprovechar para probar Udemy. Eso, o incluso me pongo a montar nuevamente un curso. Ya veremos. Te iré contando… ;)

PD: muy agradable el Skype con la persona de Udemy. Hemos descubierto que tenemos raíces en común. A ver si sale algo de este contacto incial.