En estos últimos 13 años emprendiendo he vivido un poco de todo a nivel de socios. He tenido negocios donde he estado solo y luego otros con. La experiencia de media siempre ha sido buena aunque en general siempre hubo alti-bajos como en cualquier relación donde aprecias la otra persona.

socio negocioDerechos de foto de Adobe Stock

Esto ya debería formar parte de tu checklist.

Tu potencial socio te debe caer bien

Si todo va como previsto vais a pasar mucho tiempo junto para hacer crecer el negocio. Si eliges a alguien porque crees que sus recursos, contactos, conocimientos, etc. aportan gran valor pero no te cae bien, mal vas. Tarde o temprano vas a tener un problema. Lo vas a tener incluso si sois amigos de toda la vida, lo que nos lleva al próximo punto.

Piénsatelo dos o tres veces asociarte con un familiar y/o amigo

Cuando montas un negocio, llegará el punto donde las cosas se pondrán feas. Las expectativas nunca se cumplen y es ahora cuando vuestra relación se pondrá a la prueba. No es lo mismo salir de copas que llevar un negocio conjuntamente. Habrá tensiones, hay relaciones que no sobreviven.

Hay un win-win para ambos a medio y largo plazo

Cuando piensas en el posible retorno de un negocio no debes tener en cuenta únicamente tu perspectiva. Es clave que tu socio tenga el mismo beneficio. Si la situación desde el principio no está equilibrada no es que puede haber problemas, es que los tendrás seguro. Incluso si piensas que no tienes ningún problema en asumir una mayor carga porque tienes tantas ganas de sacar adelante el proyecto, cambiarás de opinión más adelante. A mí me ha ocurrido. El equilibrio continúo es importante.

Definir bien los roles de cada uno

Esto nos lleva al próximo punto. ¿Qué es lo que aporta cada uno y en qué cantidad? Ya sean horas de trabajo o bien dinero. Ambos tienen que sentirse cómodo y si en algún momento se percibe que uno de ambos está asumiendo una mayor carga es hora de recalibrar la situación.

Redactar un pacto de socios

Y mira que nunca lo he hecho pero creo que es importante. Al principio todo es perfecto pero más adelante habrá conflictos. En el peor de los casos es lo mejor para todos es haber dejado las cosas también por escrito en forma de un contrato. Cuando las cosas pintan todavía bien hay que pensar en lo peor.

Solo siempre irás más rápido

Hay un dicho en África que posiblemente conocerás. “Solo irás más rápido pero acompañado, llegarás más lejos”. Puede ser cierto pero la realidad en los negocios es está. A veces ir solo es mejor que estar mal acompañado. Debes ser estricto contigo mismo cuando repases esté breve checklist que tampoco es para nada completo.

Hay gente que dice que tener un socio es peor que estar casado. Cuando las cosas van mal, claro. Mis experiencias de media con socios han sido muy buenas. Ten claro en lo que te metes antes de meterte. Eso sería de forma resumida mi principal consejo.

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