Cuando buscas un socio, buscas un segundo “yo”. Uno que te complemente, que sea mejor que tú, que sepa otras cosas, que te motive, que te empuje, etc. Con otras palabras. Nunca lo vas a encontrar. El socio perfecto no existe. Tú tampoco lo eres.

con socio o sin socioDerechos de foto de Adobe Stock

Por muy bien que os llevéis al principio, siempre habrá algo. Como en cualquier buena relación habrá roces. Buenos y malos. Si sois dos personas emocionalmente fuertes seréis capaces de superar cualquier crisis y tomarlo como una parte del pack.

Es una sensación agridulce saber que está alguien ahí cuando lo necesitas. Dulce cuando el apoyo llega en el momento adecuado. No tanto si no está ahí cuando lo esperas. Hay de todo en relaciones de socios. Da igual si la cosa acaba o permanece. Lo importante es no permitir que los negocios rompan lo que hubo antes (si es que hubo algo antes).

Estar solo es una alternativa si no eres capaz de aceptar que el socio perfecto no existe. Ahora realmente estás solo. No esperes que alguien llegue para salvarte. No ocurrirá, lo dicho, estás solo. A veces es una sensación peor que cuando estás con alguien (aunque sea mal acompañado) porque la presión no se comparte, se asume al 100%.

  • En resumen: esto al final es algo muy subjetivo. Hay que vivirlo para entenderlo. Hay socios que duran para siempre y relaciones que se rompen después de 3 días. Tener un socio es peor que casarse dicen porque no te puedes deshacer tan fácilmente de él o ella. Yo por suerte no tengo malas experiencias en ese sentido. Como mucho una media de los tiempos de Coguan. Tampoco te sabría decir lo que es mejor. ¿Con o sin? Todavía no me he decidido.

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