Slack and Amazon logosUna noticia de Bloomberg, fuente habitualmente muy bien informada, apunta la posibilidad de que una de las compañías posiblemente más queridas y emblemáticas de los sistemas de comunicación interna corporativos, Slack, pudiese estar en conversaciones con Amazon de cara a una eventual adquisición.

Slack, fundada por Stewart Butterfield en agosto de 2013, ha sido considerada por muchos el auténtico e-mail killer corporativo, una promesa largamente esperada por todos aquellos que padecen uno de los males de nuestro tiempo: que si pretenden leer, procesar y contestar todos los correos electrónicos que reciben, no tendrían tiempo de llevar a cabo ninguna otra tarea. El crecimiento de Slack, con una fórmula freemium realmente generosa que permite acceder a una parte muy importante de su funcionalidad en modo gratuito y solamente pasar a pagar cuando el número de usuarios es muy elevado (más de ocho mil) o cuando se quiere acceder a algunas funcionalidades extra, ha sido muy importante a lo largo de estos tres años, lo que la ha puesto en el radar de muchas compañías que pugnan por el jugoso segmento de mercado de la comunicación interna.

Slack, en realidad, es un acrónimo que corresponde a Searchable Log of All Conversation and Knowledge”, y que permite precisamente eso: crear canales de comunicación en una compañía que funcionan en modo de mensajería instantánea, con posibilidad de seleccionar los usuarios que tienen acceso a cada uno de ellos (o de que los usuarios se suscriban si los grupos son abiertos), pudiendo integrar también a colaboradores externos, y con la posibilidad de localizar cualquier conversación o fragmento en un archivo completamente indexable y con una función de búsqueda muy buena. La sensación de utilizar Slack es de una agilización total de los procesos internos, que además incluye la posibilidad, gracias a una API enormemente abierta, de integrar prácticamente toda aquella herramienta que se nos ocurra: sistemas de ticketing, de gestión de proyectos, documentos compartidos, enlaces a bases de datos corporativas, a CRMs, etc. Slack es la reimaginación del trabajo en un entorno hiperconectado, la verdadera representación de la empresa que muchos consideran “del futuro”, pero que en muchos casos ya está aquí. 

Utilizo Slack en mi colaboración habitual con varias compañías, y me parece una herramienta fantástica y versátil. Y no debo ser el único: la compañía, gracias a su crecimiento y prestaciones, se ha convertido en uno de los ejemplos claros de los llamados “unicornios”, con una valoración de 9,000 millones de dólares en sucesivas rondas de inversión. Slack es, habitualmente, una de las herramientas que recomiendo probar a mis alumnos para coordinar sus grupos de trabajo cuando pasan por mis cursos en IE Business School.

Por otro lado, la posible adquisición choca con una cuestión personal: su fundador, Stewart Butterfield, fue anteriormente fundador de Flickr, una compañía que muchos adorábamos pero que, tras ser adquirida por Yahoo!, se convirtió en un muerto viviente. Tras tres años intentando hacer algo en Yahoo!, Butterfield abandonó la compañía desesperado, en lo que reconoció como una muy mala experiencia. Cuando creó Slack, todo parecía indicar que su inclinación a terminar vendiendo la compañía podría ser muy baja, debido precisamente a aquella mala experiencia anterior. Sin embargo, Amazon dista mucho de parecerse a Yahoo!, y una adquisición como esa podría plantear posibilidades muy interesantes para las ambiciones de una compañía que, después de todo, se encuentra en un segmento sometido a una fortísima competencia por parte de actores tan poderosos como Microsoft o Facebook, además de muchas otras compañías menos conocidas pero no por ello menos preocupantes. La otra alternativa para la financiación de la compañía y para ofrecer una salida a sus inversores, la salida a bolsa, ha sido descartada por Butterfield en algunas declaraciones, afirmando que era “una posibilidad que estaba aún a muchos años de distancia”.

¿Qué planes podría tener Amazon para una compañía como Slack en caso de fraguarse su adquisición? Todo indica que el producto podría ser una manera de sofisticar la oferta de cloud computing de Amazon, una de sus líneas más estratégicas, complementando la oferta de almacenamiento, capacidad de proceso y ancho de banda con una de herramientas que permitiese llevarse a una compañía completa, con todos sus procesos, a la nube. Una adquisición al estilo de la de Kiva Robots, planteada para un uso y desarrollo interno, no parece probable: Slack no solo cuenta con una importante base de clientes muy fieles, y salir de ese mercado sería dejar el camino completamente abierto a numerosos competidores.

En cualquier caso, hablamos, por el momento, de meras hipótesis, de simples conversaciones iniciales sobre las que ninguna de las dos compañías se ha pronunciado. Pero de una manera u otra, el interés de Amazon no deja de ser una prueba de las posibilidades de este tipo de herramientas colaborativas en entornos internos en general, y de Slack en particular.

 

Yahoo se rinde ante Facebook y Google y estudia vender su negocio de internet - Cinco DiasMarimar Jiménez, de Cinco Días, me envió algunas preguntas por correo electrónico para pedirme mi opinión sobre la noticia publicada originalmente en The Wall Street Journal en la que se detalla cómo el consejo de administración de Yahoo! está considerando la venta de los activos estratégicos de la compañía en todos los negocios relacionados con internet, y hoy incluye buena parte de mis comentarios en su artículo, titulado “Yahoo se rinde ante Facebook y Google y estudia vender su negocio de internet” (pdf).

Expuse mi opinión sobre Yahoo! de una manera bastante clara en un artículo publicado el pasado 22 de octubre titulado “Yahoo! lo sigue intentando… aunque quede poco por salvar“, y se alinea muy bien con lo sostenido ayer por Ars Technica: lo que Yahoo! hace en internet a día de hoy realmente vale muy poco. Con muy escasas excepciones, es una colección dispersa y venida a menos de propiedades que o bien se usan poco, o tienen una segmentación de usuarios poco interesante, o responden a lo que fue una adquisición de alguna propuesta que en su momento pudo ser interesante, pero que se ha ido dejando morir hasta convertirla en marginal.

El repaso de la lista de adquisiciones de Yahoo! es tan impresionante, tan brutal, y representa una destrucción de valor tan increíble que creo que expone perfectamente lo que ha sido la trayectoria de esta compañía: teniendo en cuenta solo aquellas operaciones con datos documentados en Wikipedia, 48 sobre un total de 114, los recursos invertidos sobrepasan los dieciocho mil millones de dólares. Una cantidad que tampoco tendrían que suponer un escándalo si no fuera por la consistente trayectoria de las mismas. Hablamos de una compañía que ha gastado ingentes cantidades de dinero en adquirir servicios que en muchos casos ha terminado cerrando, cuando no viendo salir a sus fundadores completamente desesperados o revendiéndolos por cantidades ridículas. De haber puesto en valor únicamente algunas de sus adquisiciones, la compañía contaría ahora con un plantel impresionante de personas que han logrado triunfar posteriormente fuera de ella, como es el caso de Stewart Butterfield, que se incorporó a Yahoo! con la adquisición de Flickr en marzo de 2005 ($40 millones) y se mantuvo como director hasta julio de 2008, para posteriormente salir y crear Slack, hoy valorada en casi tres mil millones de dólares. Ejemplos como ese abundan en la lista de adquisiciones de la compañía: hacerse con Broadcast.com en 1999, en plena burbuja, por $5.700 millones, para terminar cerrando el servicio desarrollado en torno a ella, Yahoo! Music Radio, y como ese ejemplo, muchos más. Una destrucción de valor constante, clarísima, derivada de una mala gestión y de equivocar todos y cada uno de los planteamientos estratégicos, de dedicarse a los negocios equivocados.

A continuación, el texto completo de mis respuestas a Marimar:

P. Según el WSJ, Yahoo se planteará esta semana vender su negocio central de internet, siguiendo el consejo de la firma de inversión Stanboard Value. Este incluirá el buscador, el servicio de correo electrónico y las plataformas de noticia, creo. ¿Tiene sentido este movimiento estratégico, más cuando según las cuentas de Yahoo en la SEC, el 79% de los ingresos de la compañía provienen de la publicidad display y en búsquedas?

R. Yahoo! ha agotado ya todos sus grados de libertad a la hora de encontrar una solución a sus problemas. Es una empresa sin alma, que simplemente se dedica a languidecer en sus actividades, a dilapidar la imagen de lo que un día llegó a ser. Tras intentarlo volviendo a traer al fundador y fichando a una estrella de la industria, ahora optan por retirarse a los cuarteles de invierno, abandonar aquello en lo que no son capaces de ser competitivos porque se mueve demasiado rápido, y refugiarse en otros negocios. Es un movimiento desesperado y esencialmente absurdo: abandonar la industria que les convirtió en lo que en su momento llegaron a ser.

P. Otra cuestión que se barajará será la escisión de la participación de la compañía (un 15%) en Alibaba, valorado en algo menos de 30.000 millones de euros. ¿Qué sentido podría tener esto?

R. La idea es tratar de extraer la mayor cantidad de valor posible de unos activos que se deprecian cada día que pasa sin que hagan nada. La participación en Alibaba es un activo de importante valor que adquirieron cuando no había demostrado aun gran cosa, que hoy puede generar utilidades significativas, pero que no recibe ningún tipo de sinergia positiva del hecho de estar encuadrado dentro del grupo.

P. ¿Qué le ha pasado a Yahoo para verse en la situación actual?

R. Yahoo! se convirtió en una empresa sin alma cuando despreció la tecnología y trató de dedicarse a ser una empresa de medios. Cuando la compañía fichó a Terry Semel, un directivo de Hollywood, y trató de convertirse en una empresa de medios y entretenimiento, equivocó completamente la dirección. Estratégicamente, la industria se movía en la dirección contraria, la de potenciar una capacidad tecnológica que se movía a gran velocidad: incluso las empresas de medios, hoy, necesitan convertirse en cierta medida en empresas de tecnología si quieren triunfar. Yahoo! prescindió o degradó su tecnología para poner el foco en el entretenimiento, dejó de invertir en el desarrollo de su buscador, de sus algoritmos de segmentación… básicamente, perdió su alma y se convirtió en un zombie, que no solo está muerto y no lo sabe, sino que además, mata aquello que toca, incluyendo la práctica totalidad de sus adquisiciones.

P. Si se vende el negocio central de internet, ¿qué negocios le quedarían a Yahoo y qué peso tienen actualmente estos en las cuentas de la compañía?

R. Negocios como el desarrollo de contenidos, los servicios co-branded, el comercio electrónico, o los mapas. Yahoo! hoy es una especie de ensalada absurda de productos que, en su inmensa mayoría, tienen muy escasa relevancia.

P. El papel de Marisa Meyer. Se la fichó para reflotar la compañía, pero parece estar cada vez más en la picota. ¿Qué ha hecho bien en tu opinión desde que se incorporó en 2012 y qué ha hecho mal o simplemente no ha hecho, pese a ser necesario, desde entonces?

R. Si atendemos a los resultados, ha hecho muy pocas cosas bien. Pero en realidad, había muy pocas acciones posibles: la compañía vivía ya en una dinámica de espiral negativa de la que no había sido capaz de sacarla ni su propio fundador, con todo el carisma y la influencia que tenía dentro de la empresa. Tratar de atraer de nuevo a los empleados a las oficinas cancelando los acuerdos de teletrabajo puede ser un intento de reconstruir la cultura empresarial, que en el caso de Yahoo! tenía mucho de intrínseca, pero también es una manera segura de enfadar a quienes disfrutaban de aquel nivel de flexibilidad, y de provocar un brain drain, una importantísima pérdida de personal cualificado, que no encontraron problemas a la hora de irse a otros sitios. La empresa, que ya había cometido el error de prácticamente abandonar la tecnología, se descapitalizó intelectualmente, y perdió todavía más flexibilidad. Al final, es una especie de triste crónica de una muerte anunciada.

P. ¿Está a tiempo Yahoo de ser la empresa referente que fue o ya es demasiado tarde, dada la fuerza que han tomado otras como Facebook, Instagram, Snapchat, Google..?

R. Es demasiado tarde. Desgraciadamente, no veo ninguna acción que pueda ser capaz de poner a Yahoo! en valor hoy en día: lo que fueron sus activos específicos hace tiempo que ya no están en la compañía, las adquisiciones interesantes que hizo han perdido la inmensa mayoría su valor, las personas brillantes que atrajo mediante acqui-hires hace tiempo que se fueron, y el conglomerado de servicios que ofrece no tiene ni pies, ni cabeza, ni nada que lo haga especialmente diferencial.

 

Yahoo se rinde ante Facebook y Google y estudia vender su negocio de internet - Cinco DiasMarimar Jiménez, de Cinco Días, me envió algunas preguntas por correo electrónico para pedirme mi opinión sobre la noticia publicada originalmente en The Wall Street Journal en la que se detalla cómo el consejo de administración de Yahoo! está considerando la venta de los activos estratégicos de la compañía en todos los negocios relacionados con internet, y hoy incluye buena parte de mis comentarios en su artículo, titulado “Yahoo se rinde ante Facebook y Google y estudia vender su negocio de internet” (pdf).

Expuse mi opinión sobre Yahoo! de una manera bastante clara en un artículo publicado el pasado 22 de octubre titulado “Yahoo! lo sigue intentando… aunque quede poco por salvar“, y se alinea muy bien con lo sostenido ayer por Ars Technica: lo que Yahoo! hace en internet a día de hoy realmente vale muy poco. Con muy escasas excepciones, es una colección dispersa y venida a menos de propiedades que o bien se usan poco, o tienen una segmentación de usuarios poco interesante, o responden a lo que fue una adquisición de alguna propuesta que en su momento pudo ser interesante, pero que se ha ido dejando morir hasta convertirla en marginal.

El repaso de la lista de adquisiciones de Yahoo! es tan impresionante, tan brutal, y representa una destrucción de valor tan increíble que creo que expone perfectamente lo que ha sido la trayectoria de esta compañía: teniendo en cuenta solo aquellas operaciones con datos documentados en Wikipedia, 48 sobre un total de 114, los recursos invertidos sobrepasan los dieciocho mil millones de dólares. Una cantidad que tampoco tendrían que suponer un escándalo si no fuera por la consistente trayectoria de las mismas. Hablamos de una compañía que ha gastado ingentes cantidades de dinero en adquirir servicios que en muchos casos ha terminado cerrando, cuando no viendo salir a sus fundadores completamente desesperados o revendiéndolos por cantidades ridículas. De haber puesto en valor únicamente algunas de sus adquisiciones, la compañía contaría ahora con un plantel impresionante de personas que han logrado triunfar posteriormente fuera de ella, como es el caso de Stewart Butterfield, que se incorporó a Yahoo! con la adquisición de Flickr en marzo de 2005 ($40 millones) y se mantuvo como director hasta julio de 2008, para posteriormente salir y crear Slack, hoy valorada en casi tres mil millones de dólares. Ejemplos como ese abundan en la lista de adquisiciones de la compañía: hacerse con Broadcast.com en 1999, en plena burbuja, por $5.700 millones, para terminar cerrando el servicio desarrollado en torno a ella, Yahoo! Music Radio, y como ese ejemplo, muchos más. Una destrucción de valor constante, clarísima, derivada de una mala gestión y de equivocar todos y cada uno de los planteamientos estratégicos, de dedicarse a los negocios equivocados.

A continuación, el texto completo de mis respuestas a Marimar:

P. Según el WSJ, Yahoo se planteará esta semana vender su negocio central de internet, siguiendo el consejo de la firma de inversión Stanboard Value. Este incluirá el buscador, el servicio de correo electrónico y las plataformas de noticia, creo. ¿Tiene sentido este movimiento estratégico, más cuando según las cuentas de Yahoo en la SEC, el 79% de los ingresos de la compañía provienen de la publicidad display y en búsquedas?

R. Yahoo! ha agotado ya todos sus grados de libertad a la hora de encontrar una solución a sus problemas. Es una empresa sin alma, que simplemente se dedica a languidecer en sus actividades, a dilapidar la imagen de lo que un día llegó a ser. Tras intentarlo volviendo a traer al fundador y fichando a una estrella de la industria, ahora optan por retirarse a los cuarteles de invierno, abandonar aquello en lo que no son capaces de ser competitivos porque se mueve demasiado rápido, y refugiarse en otros negocios. Es un movimiento desesperado y esencialmente absurdo: abandonar la industria que les convirtió en lo que en su momento llegaron a ser.

P. Otra cuestión que se barajará será la escisión de la participación de la compañía (un 15%) en Alibaba, valorado en algo menos de 30.000 millones de euros. ¿Qué sentido podría tener esto?

R. La idea es tratar de extraer la mayor cantidad de valor posible de unos activos que se deprecian cada día que pasa sin que hagan nada. La participación en Alibaba es un activo de importante valor que adquirieron cuando no había demostrado aun gran cosa, que hoy puede generar utilidades significativas, pero que no recibe ningún tipo de sinergia positiva del hecho de estar encuadrado dentro del grupo.

P. ¿Qué le ha pasado a Yahoo para verse en la situación actual?

R. Yahoo! se convirtió en una empresa sin alma cuando despreció la tecnología y trató de dedicarse a ser una empresa de medios. Cuando la compañía fichó a Terry Semel, un directivo de Hollywood, y trató de convertirse en una empresa de medios y entretenimiento, equivocó completamente la dirección. Estratégicamente, la industria se movía en la dirección contraria, la de potenciar una capacidad tecnológica que se movía a gran velocidad: incluso las empresas de medios, hoy, necesitan convertirse en cierta medida en empresas de tecnología si quieren triunfar. Yahoo! prescindió o degradó su tecnología para poner el foco en el entretenimiento, dejó de invertir en el desarrollo de su buscador, de sus algoritmos de segmentación… básicamente, perdió su alma y se convirtió en un zombie, que no solo está muerto y no lo sabe, sino que además, mata aquello que toca, incluyendo la práctica totalidad de sus adquisiciones.

P. Si se vende el negocio central de internet, ¿qué negocios le quedarían a Yahoo y qué peso tienen actualmente estos en las cuentas de la compañía?

R. Negocios como el desarrollo de contenidos, los servicios co-branded, el comercio electrónico, o los mapas. Yahoo! hoy es una especie de ensalada absurda de productos que, en su inmensa mayoría, tienen muy escasa relevancia.

P. El papel de Marisa Meyer. Se la fichó para reflotar la compañía, pero parece estar cada vez más en la picota. ¿Qué ha hecho bien en tu opinión desde que se incorporó en 2012 y qué ha hecho mal o simplemente no ha hecho, pese a ser necesario, desde entonces?

R. Si atendemos a los resultados, ha hecho muy pocas cosas bien. Pero en realidad, había muy pocas acciones posibles: la compañía vivía ya en una dinámica de espiral negativa de la que no había sido capaz de sacarla ni su propio fundador, con todo el carisma y la influencia que tenía dentro de la empresa. Tratar de atraer de nuevo a los empleados a las oficinas cancelando los acuerdos de teletrabajo puede ser un intento de reconstruir la cultura empresarial, que en el caso de Yahoo! tenía mucho de intrínseca, pero también es una manera segura de enfadar a quienes disfrutaban de aquel nivel de flexibilidad, y de provocar un brain drain, una importantísima pérdida de personal cualificado, que no encontraron problemas a la hora de irse a otros sitios. La empresa, que ya había cometido el error de prácticamente abandonar la tecnología, se descapitalizó intelectualmente, y perdió todavía más flexibilidad. Al final, es una especie de triste crónica de una muerte anunciada.

P. ¿Está a tiempo Yahoo de ser la empresa referente que fue o ya es demasiado tarde, dada la fuerza que han tomado otras como Facebook, Instagram, Snapchat, Google..?

R. Es demasiado tarde. Desgraciadamente, no veo ninguna acción que pueda ser capaz de poner a Yahoo! en valor hoy en día: lo que fueron sus activos específicos hace tiempo que ya no están en la compañía, las adquisiciones interesantes que hizo han perdido la inmensa mayoría su valor, las personas brillantes que atrajo mediante acqui-hires hace tiempo que se fueron, y el conglomerado de servicios que ofrece no tiene ni pies, ni cabeza, ni nada que lo haga especialmente diferencial.