Dos personas se conocen en un avion y lo que sucedio luego no lo creerás! de Denken Über

Ayer una persona le pidio a otra cambiar de asiento asi podía viajar con su pareja, lo que sucedio no lo creerás pero básicamente Rosey Blair se dedicó a espiar a la persona que le cambió el asiento, publicó sus fotos sin consentimiento, se dedicó a calificar su aspecto físico y se viralizó tanto que la gente de Buzzfeed publicó el nombre de Euan Holden (el joven muy feliz de ser una celebrity por 15 segundos) y no consiguieron el nombre de ella.

Y mientras todos nos reimos y celebramos que en el mundo el amor triunfa, al punto que el CEO de T-Mobile le va a dar crédito gratis a la que relató todo me pregunto hasta que punto no se violó la privacidad de la parejita feliz, me pregunto hasta que punto está bien fotografiar, filmar y publicar lo que hacen dos personas sin que ellos lo sepan.

Me pregunto si la privacidad cuando “es con onda” es menos importante que en otros casos… o simplemente estoy “out of touch”

Facebook y Cambridge Analytica: sólo un síntoma de un problema más grande de Denken Über

Cuando The Guardian arrancó con las revelaciones sobre Cambridge Analytica usando datos de Facebook para influir en la campaña presidencial de Trump y comenzó todo el escándalo sobre la privacidad, preferí escuchar y ver cómo se iba desarrollando algo que tiene tantas aristas que gran parte de la cobertura es, cuando menos, parcial o desinformada.

Para arrancar me gustaría dejar en claro algunos puntos:

  • ¿Usó Cambridge Analytica tus datos privados? Hasta casi 2016 estos datos eran accesibles por la API de Facebook; luego de eso sinceramente no está claro si hubo acceso indebido.
  • ¿Qué hizo mal Cambridge Analytica con tus datos de Facebook, entonces? Venderlos a un tercero, en este caso la campaña de Trump que mostraba avisos perfilados.
  • ¿Cómo convirtieron los datos en un arma? Simplemente por volumen y aplicación de patrones psicológicos (esos que los programadores dicen que son irrelevantes), para luego convertidos en algoritmos para escalar.
  • Borraste Facebook. ¿Ya está? En realidad deberías dejar de usar Google, Android, Alexa y los permisos que les diste a todas esas apps antes de borrar todo.
  • Sin el uso de estos datos, la mitad de los servicios y apps que estás usando gratuitamente no existirían.

Esto no es nuevo, ya en 2009 escribí sobre el Gaydar Experiment, uno uno de los experimentos más provocativos, estúpidos y hasta discriminadores que conocí: definir tu sexualidad con sólo analizar tus contactos.  En 2011 se podía establecer una inclinación política en base a likes, y en 2015 se predecía el color de piel en base al mismo parámetro. Es decir que hace tres años con sólo tener acceso a los likes ya se podía perfilar tu sexualidad, el color de tu piel, tus preferencias políticas y tu posición frente a ciertos temas (armas, aborto, etc.) para mostrarte publicidad… incluso a tus amigos. Ninguna sorpresa acá, esto es el modelo de negocios de Facebook, Google y del ad-tech space.

Un detalle que quizás muchos no están viendo es que por ahora ninguno de esos datos compartidos dicen que una persona es X, Y, Z, sino que sirven sólo para saber que un usuario dio más de x cantidad de likes, y el resto son algoritmos. Ahora sumen a nuestros amigos de las empresas de retargeting que unen esos datos a tu historial de navegación; sumen que para usar Messenger en Android, Facebook también tiene acceso a tus SMS, contactos, prioridad de llamadas y son capaces (no Facebook sino una empresa de UK) de determinar hasta cuando tenés una amante (con su perfil también) al hacer un match de preferencias… simples inferencias determinadas por algoritmos que tienen apenas un 93% de probabilidad de acierto.

No hay bugs, sólo features que son explotadas… esto es el core del negocio

Facebook pide perdon de nuevo
Facebook pide perdón de nuevo, como hace desde 2010 pero ahora en diarios en papel

Por ahora todo esto que dije no rompe absolutamente ninguna regla. ¿Entonces donde está el problema? En que uno puede adquirir esa data y hacer lo que quiera, pero NO venderla a terceros y es ese punto exacto en el que Facebook espera que todos nos fijemos. De hecho nos viene pidiendo disculpas desde 2011 cuando comenzaron con su técnica de ir probando límites y pedir perdón ex post facto o sea, cuando el daño está hecho y tu privacidad va perdiendo una guerra de desgaste (en inglés “attrition warfare” suena mejor).

“La gente quiere compartir, en nuestro ánimo de ayudarlos fuimos un poco lejos…”. Facebook 2011.-

Tres años después Facebook adquiriría WhatsApp prometiendo que no iba a ser posible automáticamente perfilar usuarios sumando datos de ambas redes. Cuando se demostró que sí lo hacían, la UE le puso una multa inferior al 0.8% del valor de la compra. ¿Qué quiero decir con esto? WhatsApp es gratis porque le suma datos a Facebook, sino no podría escalar y sostener la infraestructura que lo sostiene. Como usuario tenés que entender que estás dando algo realmente valioso a cambio, con lo que los remito a los primeros 5 puntos que escribí.

Ahora: si las empresas de Internet sostenidas por publicidad tienen la necesidad de usar tus datos para escalar y convertirse en dominantes; si los organismos reguladores no se van a adaptan a los cambios y piensan en términos de monopolios en vez de regulación de sectores; si los anunciantes piden cada vez perfiles más exactos … ¿en serio esperan que esto cambie?

No quiero ser el pesimista del equipo pero en algún momento una nueva generación de usuarios dejó de darle paso a la Internet resiliente y distribuida para ir a una Internet centralizada en plataformas o jardines vallados que, con una promesa de “efecto de red para conectarte con más personas”, comenzaron a ser gravitantes de una forma tan veloz que muchos fallamos en entenderla.

Múltiples personalidades y el ridículo del monopolio

De hecho lo que muchos no entienden es que durante estos dos años en los que Mark Zuckerberg jugó a ser el nuevo emperador Facebook se enfrentó a un trastorno de identidad disociativo grave por su propia lógica de crecimiento y rentabilidad; por un lado le aseguró al mundo publicitario que nadie mejor que su plataforma para invertir los presupuestos de publicidad; y por otro lado le aseguró a los organismos gubernamentales que “no podemos influir en la conducta de la gente al votar”. Esto hoy termina con Mark Zuckerberg admitiendo que hace falta regulación:

“I actually am not sure we shouldn’t be regulated. I think in general, technology is an increasingly important trend in the world and I actually think the question is more, ‘what is the right regulation’, rather than ‘yes or no, should it be regulated?'”

Pero así como en un momento todos pidieron que haya regulación y enseguida se empezó a hablar de monopolio ¿qué es lo que realmente hay que regular? ¿La publicidad online? ¿El poder de Facebook? ¿El duopolio Facebook – Google? ¿El uso de los datos? Nadie entiende bien qué regular y todos los que opinan tienen algo en juego. De hecho una de las pocas voces sanas en este debate es la de Apple, que mantiene su lógica desde Jobs hasta las nuevas declaraciones de Tim Cook ( y no, no me digan que el iPhone te trackea porque tiene tantos opt-in que es un dolor de cabeza perseguirte!) porque quizás tiene menos en juego que el resto (ni las telcos son neutrales acá).

Move fast and break things… no funciona con tus derechos

El mantra de muchas empresas de Internet no funciona cuando los derechos personales quedan desprotegidos constantemente porque no existe un “deshacer y olvidar”: cuando tus datos son expuestos digitalmente ya quedan dando vueltas. Por eso el caso de Cambridge Analytica es clave.

A fines de 2015 Facebook entendió que se podían descargar, analizar y manipular cantidades monstruosas de datos y dos cosas sucedieron. Primero hicieron un cambio en su API para developers que nadie entendió por qué era tan repentino. Al mismo tiempo se reunieron con Cambridge Analytica y lograron que la empresa prometiera borrar los datos de los 50 millones de usuarios que habían descargado y analizado para la campaña del GOP (también financiado con Bannon), pero la realidad es que ninguna de las dos cosas funcionaron. Las apps encontraron de nuevo cómo retargetear y perfilar gente, y CA nunca borró los datos que fácilmente pueden estar en miles de copias y nunca se van a borrar.

datos de tus telefonos en facebook
Pequeña muesta de los datos tuyos que tiene Facebook Messenger en Android… fijense, desde el primer SMS hasta la última llamada.

Por esto mismo es que digo que el problema no es Facebook, sino la economía de los datos en su forma conceptual actual, ¿o se imaginan que borran Facebook y listo? ¿Entienden que con un Android en tu mano están en la misma, pero cambiando de empresa? ¿O que en realidad si borran $FB les quedan WhatsApp e Instagram que son lo mismo? ¿Y que aún así la cantidad de datos que se siguen comprando son absolutamente monstruosas?

¿Por qué es esto clave? Porque muestra que los datos son persistentes, que los datos privados tienen valor a largo plazo, y porque los diseños de estas plataformas no tienen en cuenta los usos de las mismas por cierta “amoralidad” que parece reinar en el mercado de Silicon Valley, en donde mantras como “la tecnología es neutral” o “los algoritmos son algoritmos y no discriminan” son repetidos con menos empatía que un nene de 5 años.

No. Los algoritmos no son neutrales y toda tecnología puede ser convertida en un arma. Y si no hay salvaguardas previas vamos a sufrir cada día más problemas. Especialmente cuando a la inteligencia artificial se le suma la codicia y la estupidez humana.

Compartir tu ubicación, otra mina de oro de Denken Über

Pocas veces los usuarios tienen conciencia de la cantidad de datos que le entregan a los proveedores de servicios, en algunos casos con razón en otros casos de formas totalmente injustificadas. Uber hace un par de semanas comenzó a forzar a que compartas tu ubicación con la app aún cuando no la estés usando alegando que así pueden entender mejor cuales son tus patrones de conducta al momento de pedir un Uber y que solamente analiza los 5 minutos anteriores y posteriores al uso de la app.

Para que tengan una idea de la pérdida de privacidad que esto implica les recomiendo leer este párrafo de una demanda iniciada por ex-empleados donde se descubre que hay un “God-view” o “Heaven View”:

“Uber’s lack of security regarding its customer data was resulting in Uber employees being able to track high profile politicians, celebrities, and even personal acquaintances of Uber employees, including ex-boyfriends/girlfriends, and ex-spouses,”

Pero como últimamente la privacidad no parece ser un bien valorado por los usuarios les diría, que están entregando datos en una era donde los ganadores se van a definir por su capacidad de analizar datos y entenderlos.

Para ponerlo de otra forma: sin datos no hay algoritmos que sirvan y que los estén dando sin saber realmente que se hace con ellos es ridículo… para ponerlo más simple no hay razón que no sea de negocio para que Uber necesite tu ubicación constantement ni de seguridad ni de nada que puedan decirte.

De hecho incluso Facebook está buscando enseñarte que si compartís tus datos vas a salir ganando, por ejemplo usando Find Wi-Fi que te promete mostrarte WIFI gratuito siempre que tengas activada y compartida con ellos tu ubicación del smartphone.

Facebook WIFI FINDER

Vamos de nuevo… Facebook necesita tu ubicación constante. Para asi saber por donde te movéis que anuncios mostrarte y se pueda perfilar mejor tu persona, porque aunque no lo indiques de esta manera se infiere tu direccion de casa, trabajo, bares habituales y todo lo que se pueda imaginar.

Para ponerlo de otra forma: al compartir tu ubicación constantemente le permitís a Facebook, Uber, Google que guarden y usen esa información de tu vida de la forma que ellos consideren necesario en un ambiente con menos regulaciones del uso de tu información personal que ninguna otra industria.

Pero el lado amable de esta historia es que, Uber te dice que sin compartir la ubicación constantemente no podés usar la app de la mejor manera entonces te asustás y le decis “ok, compartir” sin darte cuenta que es una empresa que desafía constantemente a los reguladores diciendo que “somos el futuro” y hacen caso omiso de muchas leyes. Mientras que Facebook te pide que le compartas tu ubicación constantemente pero no sabe siquiera como analizar los anuncios que uno mira o no.

Hay una separación cada día más fuerte entre los beneficios que uno puede lograr gracias a sus datos del que logran las empresas con falsas promesas, repito que ya no es un tema de privacidad que a la gente parece no importarle sino un problema de seguridad y de percepción de valor sobre la huella digital que todos generamos.