IMAGE: _fla - 123RFAsí, casi sin darme cuenta, han pasado quince años desde que escribí en esta página por primera vez, desde aquel Hello World! que, en realidad, es falso, porque en aquella época, en la herramienta que utilizaba, Blogger, las entradas no tenían título (lo añadí bastante tiempo después). Esta página se ha convertido en una quinceañera, con todo lo que ello conlleva. No creo que sufra de acné ni que pase por la edad del pavo porque de alguna manera intuyo que las páginas, como dicen de los perros o de los gatos, contabilizan su edad de otra manera, pero siguiendo una costumbre que se ha convertido en tradición, me tomo casi “el día libre”, que bien merecido me lo tengo, y simplemente hablaré de lo que implica tener una página considerada, en el contexto de la web en español, razonablemente longeva.

¿Qué implica? Pues entre poco y nada. Sigo pudiendo equivocarme creo que exactamente igual que el primer día, aunque posiblemente no en los mismos temas, pudiendo lanzar un mal análisis o una idea que muchos consideren absurda o sin sentido. Sigo dejando esas ideas, buenas o malas, escritas en la web como forma de poder volver a ellas en otro momento para lo que sea: desde recuperar algo que dije, un enlace que utilicé o algo que me comentaron, hasta recordar lo tonto que tuve el día o lo equivocado que estaba en algún tema.

¿Qué deciros de la página? Que sigo utilizándola para lo mismo: para tratar de asegurarme un nivel de actualización adecuado para poder dar clase de innovación o de temas relacionados con la gestión de la tecnología en un sitio tan exigente como IE Business School. Además, que tengo una comunidad de usuarios que no me merezco, que me aporta un montón, que escriben en muchas ocasiones comentarios que aportan más que la propia entrada, y que en muchos casos, me proporcionan una fidelidad que ya la querrían para sí muchos bares o muchas iglesias, por decir algo. Por ejemplo, el primer comentario que Krigan escribió en esta página se remonta al 12 de noviembre… ¡¡de 2005!!, y el primero de Gorki, de pocos días después, del 1 de diciembre de aquel mismo año, por citar a dos de mis parroquianos más fieles y que aún siguen por aquí comentando con regularidad – hay otros muchos que posiblemente o se prodiguen tanto, pero lleváis muchísimo tiempo por aquí. Estáis quienes tendéis a comentar únicamente sobre algunos temas en concreto, estáis los que – como yo – tocáis prácticamente todos los temas… algunos sois siempre maravillosamente correctos (incluso, a veces, cuando yo no lo soy tanto… perdón!) y otros tenéis tonos algo más paternalistas o más desafiantes. Los insultos o las descalificaciones, en general, hace tiempo que desaparecieron como consecuencia de un cambio en las políticas de moderación, cosa que por otro lado, agradezco mucho, aunque creo que no tanto yo, que tengo la piel muy gruesa, como algunos miembros de mi familia (me consta que mi padre me sigue leyendo regularmente – hola, papá! – y le llevaban todos los demonios cuando yo pasaba por determinabas cosas… o mi mujer, que desde alguna de aquellas épocas más “kañeras”, tomó la decisión de seguir leyendo mis entradas, pero dejar de leer los comentarios).

En fin, que cuando empecé esta página tenía algunas canas, y ahora tengo el pelo bastante más blanco que negro. Que esto de aprender a vuestro lado es un gustazo, que esta página refleja bastante mis intereses y mis pasiones a lo largo de ya muchísimo tiempo, y que espero que siga siendo así durante mucho más. Como cada año, muchísimas gracias a todo por seguir por aquí, por aguantarme cuando digo tonterías, por celebrarlo cuando acierto con alguna idea interesante (hasta un reloj parado da bien la hora un par de veces al día), y por contribuir a dejar en la web un pequeño retazo de cómo era la tecnología entre 2003 y… lo que espero que nos quede!

GRACIAS!

 

Wikipedia toolsGoogle adiestra un algoritmo para ser capaz de escribir artículos en Wikipedia. ¿Cómo lo adiestra? Qué pregunta tan tonta, ¿no? Con artículos de Wikipedia. En pocos años, las enciclopedias pueden pasar de ser una tarea llevada a cabo por cientos o miles de expertos en temáticas de todo tipo, a ser escritos por algoritmos capaces de resumir y documentar con enlaces el conocimiento humano.

Obviamente, el artículo va más allá del simple hecho de imaginarse a un robot escribiendo en Wikipedia. ¿Cuántas tareas repetitivas o pesadas haces a lo largo del día, y por qué no te planteas su automatización? Sencillamente, porque la automatización de determinadas tareas no es tan sencilla como parece. Imaginemos, por poner un ejemplo que conozco bien, mi propio día a día: me levanto por la mañana, y en cuanto tengo un rato relativamente tranquilo, reviso mis feeds en Feedly para saber qué ha pasado en el mundo. Marco aquellos que me han resultado interesantes, para, en una segunda pasada, escoger el mejor o los mejores de cada tema, y pasarlos a mi tablero de Pinterest y mi revista de Flipboard. En ambos casos hablamos de herramientas de trabajo, bien porque posteriormente las utilizo para recuperar información cuando la necesito, o porque son seguidas por un cierto número de personas que las utilizan a modo resumen de prensa filtrada. ¿Qué criterio utilizo para decidir qué noticias son mejores en cada tema? La verdad es que no lo sé con certeza, pero… ¿podría educar a un algoritmo para que supiese hacerlo, si tengo datos históricos de las noticias que he ido seleccionando a lo largo del tiempo? Muy posiblemente, sí.

A la hora de escribir, la verdad es que preferiría seguir haciéndolo yo mismo: me relaja, me ofrece ciertas posibilidades y libertades creativas, y me permite retener algunos temas algo mejor. Sin embargo, añadir enlaces a mis artículos es una tarea pesada e intensiva, dado que cuando escribo, procuro enlazar muchísimo para poder tener a mano las fuentes que utilicé (recordemos que mi actividad principal es la de profesor, y que cuando escribo estoy, en realidad, preparando materiales para mis clases). Dado que lo que enlazo proviene, por lo general, de artículos de mi archivo o de fuentes generales que uso para documentar, ¿podría un algoritmo educado con los artículos que he escrito durante muchos años aprender mi criterio a la hora de enlazar, cuándo usar un enlace a Wikipedia para documentar un término, cuándo recurrir a un artículo de mis archivos, etc., y ayudarme en esa fase de la redacción? Una vez escrito, comparto el artículo en redes sociales, una tarea puramente repetitiva, pero que la mayoría de las herramientas que conozco no hacen bien, así que termino haciendo mediante copiado y pegado manual. ¿Podría un algoritmo entender cómo y con qué criterio copio y pego de manera más o menos mecánica el titular y el enlace de mis artículos, y pasar a hacerlo por mí? ¿Puede un algoritmo revisar los artículos que he escrito a lo largo del tiempo, monitorizar los enlaces a contenidos que han desaparecido o no están accesibles, y sustituirlos por los enlaces válidos correspondientes, si existen?

La respuesta a esas preguntas es, estoy prácticamente seguro, afirmativa. Y hablamos de tareas muy específicas, que seguramente muy pocas personas hacen como yo, con la misma combinación de necesidades y motivaciones. ¿Para cuándo algoritmos que permitan ese tipo de aprendizaje a partir de tareas relativamente repetitivas – pero no completamente mecánicas – y que puedan ser utilizados a modo de asistentes personales? ¿Qué haría falta para conseguir que una persona normal, sin conocimientos de machine learning, pudiese definir una tarea, aportar datos para un aprendizaje, y monitorizar el progreso de un algoritmo a la hora de completar una tarea de su día a día? Estoy convencido de que ese tipo de tareas serán así dentro de no mucho tiempo: llevar a cabo la tarea un cierto número de veces, para que el algoritmo de turno sea capaz de entender lo que hacemos, con qué criterios lo hacemos, y pueda posteriormente repetirlo de manera automatizada para nosotros. ¿Cuántas cosas de tu día a día querrías mecanizar con ese tipo de criterios? ¿Cuánto mejor trabajarías si pudieses hacerlo?

 

Netexplo 2018Un año más estoy en París para asistir al Netexplo Innovation Forum, el evento anual que reúne a profesores de innovación de todo el mundo en la sede de UNESCO para analizar las tendencias y tratar de entender hacia donde nos dirigimos.

El observatorio de Netexplo funciona en forma de radar: los profesores que colaboramos con la iniciativa pedimos a nuestros alumnos de todo el mundo que localicen proyectos innovadores, por lo general con menos de dos años de antigüedad, que pueden ser desde startups a trabajos en departamentos universitarios, iniciativas en compañías consolidadas, etc. y los envíen para un primer filtrado, del que resulta una lista de preseleccionados sobre la que votamos. Finalmente, diez proyectos son expuestos en el foro en París, donde los asistentes votan en función de aquellos que les parecen más interesantes.

Este año venía con una agradable sorpresa: existe siempre una sana competencia entre los distintos profesores por ver quién consigue situar más proyectos en las fases finales, y este año, los ganadores han sido los alumnos de mi curso de Innovación en el International MBA de IE Business School. En la fase final, dos de los diez proyectos seleccionados, Wysker y Cataki, provenían de la selección hecha por mis alumnos, y el segundo de ellos, además, resultó finalmente ganador en la votación llevada a cabo entre los asistentes. En una entrada posterior los analizaré con algo de detalle. El detalle es meramente honorífico no es especialmente importante, tiendo a pensar que la cuestión es básicamente probabilística (este año enseñaba a dos grupos, y la composición de mi alumnado era enormemente diversa, con participantes literalmente de todo el mundo), pero siempre es agradable pensar que en una amplísima selección de alumnos de escuelas de negocios de todo el mundo, aquellos a los que tú enseñas y con los que trabajas para intentar transmitirles ideas y conceptos sobre innovación han sido capaces de contribuir de manera significativa. Thank you, class!

En mi participación este año me pidieron que diese mis impresiones en el escenario sobre 360ed, un proyecto precioso de edtech mediante el uso de realidad virtual y aumentada en Birmania, cuya fundadora, Hla Hla Win, graduada en Harvard, ha conseguido ensamblar un proyecto muy completo en un entorno tan aparentemente poco propicio como su país, en el que incluye no solo la participación de niños con terminales Android y visores de cartón, sino también un importante y fundamental capítulo de formación a profesores y de desarrollo de materiales.

Además, el las reuniones del Advisory Committee, en el que participo desde hace tres años, continuamos las conversaciones del pasado año sobre inteligencia artificial y machine learning, de las que ha surgido un libro, Thoughts on AI, en el que soy autor de un capítulo y del que proporcionaré algo más de información en cuanto esté disponible para su descarga.

Ahora, me voy a Les Échos para una sesión de resumen del evento. Pronto, más.

 

Photos in media (Feb. 2018)

Esta semana he tenido una cierta presencia en medios por dos temas no relacionados entre sí y que, dado que esta página no solo la tengo para analizar la actualidad tecnológica, sino también un poco como “mi querido diario”, me gustaría comentar brevemente.

El primero de ellos fue la publicación de una lista en Business Insider, “Los 25 españoles del mundo de la tecnología que deberías seguir en Twitter“, amablemente convertida en lista de Twitter por Juan Andrés Muñoz para facilitar su seguimiento a quien lo desee. Un detalle de Business Insider que no esperaba, pero que no deja de tener su punto, porque mi uso de Twitter a lo largo de los años ha evolucionado sensiblemente, y desde hace bastante tiempo, lo utilizo únicamente para publicar mi entrada diaria en español y en inglés y para compartir alguna noticia publicada por terceros que considero interesante.

Si Business Insider considera que soy uno de los 25 españoles que deberías seguir, por mí encantado, porque el uso de Twitter que mantengo es precisamente eso, un intento de compartir información sobre lo que creo que es interesante en el mundo de la tecnología. Twitter supone para mí una fuente considerable de tráfico, en torno al 10% en mi página en español y bastante más en mi página en inglés, y que una publicación lo destaque, y mencione además que tengo “un tono muy didáctico y divulgativo”, considerando que me dedico a la enseñanza, quiere decir que no lo estoy haciendo del todo mal :-) Recuerdo a los posibles interesados que si alguien quiere una visión más completa de mi selección de noticias tecnológicas del día escogida con cierta regularidad, puede seguirme en este tablero de Pinterest o en mi revista de Flipboard, en las que no incluyo lo que escribo, sino únicamente lo que leo.

El segundo fue la noticia de la constitución del Consejo Asesor para la Innovación en la Justicia, una iniciativa del Ministerio de Justicia creado mediante orden ministerial como grupo de trabajo de los previstos en la ley 40.3 de la ley 6/1997. Sus funciones, según el documento oficial que detalla su creación, incluyen la identificación de necesidades, obstáculos, y oportunidades para la transformación de la Administración de Justicia, la generación de ideas para el desarrollo de políticas e iniciativas innovadoras en el sector legal, la promoción de la cultura de la innovación en el sector Justicia, la identificación de retos para las políticas de innovación en Justicia, la anticipación de tendencias emergentes y su uso en Justicia, la sugerencia de reformas legales necesarias para adaptar el ordenamiento jurídico a las nuevas exigencias planteadas por la sociedad, la propuesta de fórmulas de colaboración del sector público con el sector privado y la sociedad civil en el desarrollo de la digitalización de la Justicia, y la sugerencia de iniciativas que sirvan para impulsar la convivencia entre el Derecho y la tecnología. A petición del ministro, podría igualmente pronunciarse sobre medidas o planes que esté impulsando el Departamento, proyectos normativos, o directrices y decisiones relevantes.

La participación en el Consejo Asesor para la Innovación en la Justicia no conlleva ningún tipo de remuneración. Para mí, que el gobierno de mi país considere que puedo, a título estrictamente individual y no como representante de ninguna empresa, cargo o institución, tener algo que aportar supone toda una satisfacción: participaría en cualquier caso, independientemente del color político del gobierno que me lo pidiese. La primera reunión dejó discusiones interesantes y, sobre todo, un planteamiento operativo, abierto, poco burocrático, y con sensación de poder sacar cualquier tema o comentar cualquier idea con plena libertad. A medida que vaya avanzando la iniciativa, iré comentando mis impresiones al respecto.

 

Happy holidays from IEComo ya es tradición en esta página desde hace un buen montón de años, aprovecho la felicitación del IE para desearos a todos unas muy felices fiestas y un fantástico 2018.

Este 2017 ha sido una verdadera locura: por un lado, estoy en un momento profesional genial, disfruto muchísimo de lo que hago y, además, me da la oportunidad de trabajar directamente con la persona que más quiero en el mundo. Por otro, la actividad, se ha vuelto por momentos frenética: mi último trimestre ha sido posiblemente el de más actividad entre cursos abiertos, conferencias y otros compromisos desde hace muchísimos años, y estoy completamente seguro de que eso se ha tenido que notar en muchas cosas: perdón por los mensajes que he dejado sin contestar, por las propuestas que he tenido que declinar y por las cosas que he dejado a medias o menos revisadas de lo que debería…

Simplemente, hay momentos en los que la cosa no da más de sí, y sinceramente, prefiero vivir pensando en cómo diablos encontrar una hora nº 25 en el día para seguir haciendo cosas a que se me pasen los días aburrido o con la sensación de estar a la espera de algo, y eso me genera una patología que me impide articular correctamente la palabra “no”. Además, mi actividad de conferencias, seguramente derivada en parte de la actividad de mi página en inglés, que supera ya los 30,000 seguidores en Medium y los casi 85,000 en LinkedIn, se ha internacionalizado bastante, y eso conlleva desplazamientos más complicados que a veces se vuelven difíciles de encajar en una agenda que ya de por sí estaba bastante torturada. Con sinceridad total: no esperaba que mi página en inglés funcionase así. Puedo entender que mi página en español tenga cierta popularidad porque no me callo ni debajo del agua y porque cuando empecé, había pocas páginas sobre estos temas, pero en inglés hay muchas y muy buenas, y creí que pasarían años antes de alcanzar un nivel que realmente dejase algún fruto. Muchas gracias a los que me leéis y comentáis en uno y otro idioma, y al IE por insistirme y por apoyarme a la hora de desarrollarla.

De 2018 espero muchísimo, y os lo iré contando en pequeñas dosis, aunque sea simplemente para que no penséis que estoy completamente loco. De nuevo, muchísimas gracias a todos por estar ahí, por ayudarme a generar tantas ideas y tantas conversaciones sobre estos temas que me siguen apasionando, y os deseo a todos unas felices fiestas y un maravilloso 2018!