Lucha de gigantes: El Corte Inglés derrota a Amazon - Cambio16Gonzalo Toca, de Cambio16, me llamó por teléfono para hablar sobre la dinámica competitiva en España entre Amazon y El Corte Inglés, pero cuando ayer vi el reportaje que publicó y en el que me cita brevemente, “Lucha de gigantes: El Corte Inglés derrota a Amazon“, me horroricé: es, seguramente, el peor y más absurdo titular que he visto en mucho tiempo. De hecho, leyendo el artículo entiendo que me cite tan poco, porque lógicamente, no pude darle ningún argumento que llevase a la conclusión que indica el título, sino más bien todo lo contrario.

Plantear la competencia entre El Corte Inglés y Amazon como una “lucha entre gigantes” es, sencillamente, absurdo. Pongamos, por favor, las cosas en su sitio: mientras Amazon es la cuarta compañía cotizada más grande del mundo, con una valoración de más de 571,000 millones de dólares, El Corte Inglés es una empresa no cotizada que podría valer, en el más optimista de los escenarios, unos 16,000 millones de euros, casi treinta veces menos. Pretender equiparar a ambas compañías calificando un supuesto enfrentamiento como “lucha de gigantes” obvia una clara evidencia: que si una cosa es no una, ni dos, sino treinta veces mayor que otra, solo una de ellas puede ser calificada como “gigante”, no las dos. Tan solo en la reciente adquisición de Whole Foods, una cadena de 473 supermercados estratégicamente situados, Amazon se ha gastado casi tanto, 13,400 millones de dólares, como lo que algunos afirman que vale El Corte Inglés, que sumando sus centros con los Hipercor y los Supercor llegaría a reunir un total de 228 locales. En número de empleados, hablamos de magnitudes igualmente incomparables: frente a las alrededor de 92,000 personas que trabajan en El Corte Inglés, la plantilla de Amazon tiene el tamaño de un país pequeño, más de medio millón de empleados.

Pretender comparar así ambas compañías es algo que solo puede calificarse de miopía espectacular: Amazon no solo es un gigante del comercio a nivel mundial, única variable en la que podría coincidir en un ámbito similar al que El Corte Inglés compite a escala local (con actividad únicamente en dos países, España y Portugal), sino que además, lo es en industrias tan diversas como la producción y distribución de contenidos, el software, el hardware, las plataformas logísticas o el cloud computing, por citar únicamente algunos de sus negocios más destacados. Mientras Amazon es, desde hace algún tiempo, la compañía que inspira más miedo a los directivos de prácticamente todas las empresas del mundo, El Corte Inglés únicamente suena conocida a aquellos que han pasado alguna vez por España. ¿Os impresiona el hecho de que El Corte Inglés sea el primer anunciante de nuestro país, con un volumen de 78.5 millones de euros? Pues el presupuesto de marketing de Amazon se calcula en torno a los 7,000 millones de dólares. Vamos a dejarnos de comparaciones sin sentido, por favor.

Ni hay una “lucha de gigantes”, ni el Corte Inglés “derrota” a Amazon en nada, y plantearlo así no tiene ningún sentido. Que El Corte Inglés facture en dos países, España y Portugal, cinco veces más que Amazon no quiere decir absolutamente nada, del mismo modo que no tiene ningún sentido comparar el volumen total del comercio de un país con únicamente el comercio electrónico en el mismo. El Corte Inglés es una gran empresa comercial española a la que espero y deseo que le vaya bien muchos años, pero Amazon es un gigante imparable a nivel mundial en una amplia variedad de ámbitos. El Corte Inglés lleva actuando en el mismo ámbito desde 1940 y, como mucho, precisamente espoleada por Amazon, empieza a moverse tímidamente en el mundo online. Amazon ha crecido tanto y en tantos negocios desde su fundación en 1994, que su revalorización bursátil desde que salió a bolsa alcanza un porcentaje hasta difícil de leer: 67,597% (y sí, la coma es un separador de millares, no una coma decimal). Si queremos evaluar el tema de una manera definitiva y evidente, diríamos que mientras El Corte Inglés tiene que mirar a Amazon para inspirarse en muchas cosas, Amazon no necesita mirar en absoluto a El Corte Inglés – ni a prácticamente nadie – para nada.

¿Tiene El Corte Inglés algo que hacer frente a Amazon? De nuevo, resulta absurdo plantearlo así. Seguramente, el volumen de lo que adquiriremos en Amazon a lo largo de los próximos años crezca de manera sostenida, mientras que el que adquiriremos en El Corte Inglés siga una dinámica relativamente constante, cuando no descendente. Desde hace años, la mayor parte de las cadenas generalistas de grandes almacenes en Estados Unidos evolucionan a la baja: las tendencias de los países no pueden trasladarse sin más a otros y, por tanto, eso no quiere decir necesariamente que sea lo mismo que vaya a pasarle a El Corte Inglés, pero tampoco que ni en sus mejores sueños pueda aspirar a acercarse al crecimiento y dinamismo que muestra una compañía como Amazon. Sin embargo, hay mucho espacio en la economía de los países para competidores locales en el mundo de la distribución, y el hecho de que a Amazon le vaya cada vez mejor no quiere decir que vaya a acabar con El Corte Inglés, ni que tampoco lo pretenda. Hablamos, simplemente, de compañías que no son comparables, eso es todo. Ah, y de un muy mal titular.

 

Souq.com logoLa noticia surgió el pasado día 23: algunas fuentes lanzaban la noticia de la adquisición de Souq.com, la página de comercio electrónico líder en los países árabes, por parte de Amazon, que a principio de este año había rechazado adquirirla. En esta ocasión, el precio, 650 millones de dólares por una compañía que algunos valoran en torno a los mil millones, parecía satisfacer a ambas partes, y la transacción se daba por prácticamente hecha.

Hoy, sin embargo, surge la sorpresa: Emaar Malls, la propietaria de algunos de los centros comerciales más grandes de Dubai, anuncia su interés por adquirir Souq.com y eleva la oferta a 800 millones de dólares. Souq.com, co-fundada y dirigida por Ronaldo Mouchawar, había encomendado la búsqueda de un comprador para una participación significativa en la compañía a Goldman Sachs el pasado año.

¿Qué refleja este súbito interés en hacerse con un competidor significativo en el comercio electrónico? Para Amazon, básicamente, un “más de lo mismo”: las operaciones de la compañía en la región han estado creciendo significativamente en los últimos tiempos, pero la adquisición de Souq.com, un competidor local exitoso, representarían un atajo para lograr el dominio de una manera mucho mas rápida, con todo lo que ello conlleva, en una zona en la que no faltan contendientes con capacidad de expansión, desde la india Flipkart hasta Noon.com, lanzada por el fondo soberano saudí y por Emaar Malls.

Para Emaar Malls, la adquisición supondría una entrada fuerte en el comercio electrónico que se uniría al lanzamiento de Noon.com, y que le permitiría pasar a ser un competidor relevante en un ámbito que podría complementar su posición en comercio tradicional, o incluso intentar la búsqueda de sinergias entre compra online y la red de tiendas físicas. El caso de Souq.com, que además de ser una plataforma de comercio electrónico, cuenta con iniciativas importantes en el ámbito de la logística y de los medios de pago, representa una oportunidad muy importante para una compañía que hasta ahora no contaba prácticamente con experiencia en ese ámbito.

Por otro lado, todo indica que Amazon trabaja cada día más en la combinación de su plataforma online con localizaciones físicas destinadas a una amplia variedad de temas, desde la exploración de los supermercados sin cajeros mediante Amazon Go, hasta patentes registradas para sistemas de logística futuristas que podrían tener muy buen encaje para su puesta en marcha en el entorno de los países árabes (donde los shopping malls representan ya una parte muy implantada de la vida social y cultural, y donde la posibilidad del uso de drones cuenta claramente con más adeptos y menos restricciones), además de conceptos para la fusión de tiendas físicas con puntos de recogida o la apertura de tiendas físicas para determinadas categorías de producto.

Todo indica que no estamos viviendo la lucha entre el comercio tradicional y el electrónico, sino más bien una evolución hacia una progresiva fusión de los mismos en un todo, en un conglomerado de opciones que incluyen caminos mixtos de diversos tipos. Cada vez más competidores exploran posibilidades como la adquisición en la red unida a la posibilidad de recogida o devolución en tiendas físicas, una tendencia que cada vez más se extiende a más categorías. Visto así, Souq.com podría representar ese paso para un retailer tradicional interesado en hacerse con una posición sólida en el entorno online, o una expansión de capacidad para un competidor online interesado en ir avanzando y explorando cada vez más el entorno físico. En cualquier caso, convergencia. Veremos cómo termina la jugada.

 

Souq.com logoLa noticia surgió el pasado día 23: algunas fuentes lanzaban la noticia de la adquisición de Souq.com, la página de comercio electrónico líder en los países árabes, por parte de Amazon, que a principio de este año había rechazado adquirirla. En esta ocasión, el precio, 650 millones de dólares por una compañía que algunos valoran en torno a los mil millones, parecía satisfacer a ambas partes, y la transacción se daba por prácticamente hecha.

Hoy, sin embargo, surge la sorpresa: Emaar Malls, la propietaria de algunos de los centros comerciales más grandes de Dubai, anuncia su interés por adquirir Souq.com y eleva la oferta a 800 millones de dólares. Souq.com, co-fundada y dirigida por Ronaldo Mouchawar, había encomendado la búsqueda de un comprador para una participación significativa en la compañía a Goldman Sachs el pasado año.

¿Qué refleja este súbito interés en hacerse con un competidor significativo en el comercio electrónico? Para Amazon, básicamente, un “más de lo mismo”: las operaciones de la compañía en la región han estado creciendo significativamente en los últimos tiempos, pero la adquisición de Souq.com, un competidor local exitoso, representarían un atajo para lograr el dominio de una manera mucho mas rápida, con todo lo que ello conlleva, en una zona en la que no faltan contendientes con capacidad de expansión, desde la india Flipkart hasta Noon.com, lanzada por el fondo soberano saudí y por Emaar Malls.

Para Emaar Malls, la adquisición supondría una entrada fuerte en el comercio electrónico que se uniría al lanzamiento de Noon.com, y que le permitiría pasar a ser un competidor relevante en un ámbito que podría complementar su posición en comercio tradicional, o incluso intentar la búsqueda de sinergias entre compra online y la red de tiendas físicas. El caso de Souq.com, que además de ser una plataforma de comercio electrónico, cuenta con iniciativas importantes en el ámbito de la logística y de los medios de pago, representa una oportunidad muy importante para una compañía que hasta ahora no contaba prácticamente con experiencia en ese ámbito.

Por otro lado, todo indica que Amazon trabaja cada día más en la combinación de su plataforma online con localizaciones físicas destinadas a una amplia variedad de temas, desde la exploración de los supermercados sin cajeros mediante Amazon Go, hasta patentes registradas para sistemas de logística futuristas que podrían tener muy buen encaje para su puesta en marcha en el entorno de los países árabes (donde los shopping malls representan ya una parte muy implantada de la vida social y cultural, y donde la posibilidad del uso de drones cuenta claramente con más adeptos y menos restricciones), además de conceptos para la fusión de tiendas físicas con puntos de recogida o la apertura de tiendas físicas para determinadas categorías de producto.

Todo indica que no estamos viviendo la lucha entre el comercio tradicional y el electrónico, sino más bien una evolución hacia una progresiva fusión de los mismos en un todo, en un conglomerado de opciones que incluyen caminos mixtos de diversos tipos. Cada vez más competidores exploran posibilidades como la adquisición en la red unida a la posibilidad de recogida o devolución en tiendas físicas, una tendencia que cada vez más se extiende a más categorías. Visto así, Souq.com podría representar ese paso para un retailer tradicional interesado en hacerse con una posición sólida en el entorno online, o una expansión de capacidad para un competidor online interesado en ir avanzando y explorando cada vez más el entorno físico. En cualquier caso, convergencia. Veremos cómo termina la jugada.

 

Amazon Prime Day 2016Amazon celebra hoy su segundo Amazon Prime Day, llamado a ser uno de los mayores eventos del comercio electrónico junto con otras citas similares como ese asiático Singles’ Day que el año pasado fue capaz de generar unas ventas de 14,300 millones de dólares en 24 horas con un crecimiento del 60% con respecto al año anterior. La primera edición de la cita fue el año pasado, supuestamente como una forma de conmemorar el vigésimo aniversario de la compañía. Sin embargo, tras comprobar que los resultados en ventas del día excedían a los del conocido Black Friday, una de las citas comerciales más importantes de los Estados Unidos y sujeto cada vez más a una obvia vocación globalizadora, se tomó la decisión de convertirlo en un evento anual.

Para la compañía, contar con una cita como el Amazon Prime Day supone, en primer lugar, la oportunidad de darle un impulso a la rotación del inventario en sus almacenes: la cita funciona como una sucesión constante de ofertas de las cuales algunas se plantean como permanentes a lo largo de todo el día, y otras son de tipo flash, por un tiempo determinado o hasta que se agoten las unidades disponibles, lo que permite tomar decisiones en tiempo real a la luz de los datos de venta y mover de sus estanterías aquellos artículos que pudiesen llevar más tiempo allí.

Pero más allá de plantearlo como unas rebajas, el verdadero interés de Amazon es el hecho de que el Amazon Prime Day es, como su nombre indica, un evento abierto únicamente a aquellos que posean una suscripción a Amazon Prime (en España es Amazon Premium), usuarios que pagamos una tarifa plana anual por obtener una serie de servicios que van desde el acceso a condiciones ventajosas en la logística, a acceso a los catálogos de contenidos de Amazon o a ofertas especiales. Para la compañía, los suscriptores de Prime son un auténtico filón, con un crecimiento muy fuerte en general pero, sobre todo, en hogares de ingresos elevados, que además se acompaña con un incremento muy fuerte (casi el doble) del consumo medio por hogar. A partir del momento en que una familia comienza a pagar la suscripción a Amazon Prime, la compañía tiene claro que la fidelidad se incrementa por un efecto de intento de aprovechamiento de la tarifa plana de logística, y la renovación al final del año, configurada como automática, está prácticamente asegurada. En una compañía tan profundamente analítica como Amazon, el impacto de este tipo de cuestiones no es algo intuitivo sino claramente refrendado por datos, de ahí lo significativo del hecho de que el Prime Day haya pasado de ser un evento aislado a convertirse en una cita anual.

Visto así, el Amazon Prime es, por un lado, una manera de tratar de consolidar una cita con el comercio electrónico muy similar a las del comercio tradicional, pero por otro, una forma de hacer más atractiva la propuesta de valor de una suscripción en la que la compañía, claramente, se juega mucho.