Hace tiempo que no escribo sobre el tema blogging. ¿Ya toca, no?

Hay algo curioso con el tema de suscriptores con mi blog. Durante los tres primeros años no tenía una lista más allá de Feedburner. Para empezar he hecho lo típico que hace la gente: ofrecer un libro gratuito. En mi caso creo que realmente merece el nombre de “libro” porque son alrededor de 150 páginas.

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Después de 4 años creo que hay unos 14.000 lectores apuntados que de media reciben un mail al mes. Es un dato bastante modesto con lo que pueden llegar a tener otros bloggers. Tampoco me preocupa demasiado porque mi blog no es mi fuente de ingresos principal. Es más bien un canal indirecto. Pero de eso no te iba a hablar.

Cada mailing que he enviado en los últimos meses lo tengo guardado en mi disco duro. Además le voy dando un número. Voy por “mailing45” y cada vez cuando hago uno nuevo me sorprendo. Hay que destacar que hago únicamente envíos a gente que se haya dado de alta previamente. Evidentemente no voy por ahí “robando” mails de nadie para hacerles spam.

Aquí te haré un breve resumen de cosas “curiosas” con las que me he topado en 4 años:

  • Personas que te amenazan con demandarte por temas de spam.
  • Gente que te preguntan “¿quién eres?”, “Por qué me envías esto?”.
  • Algunos te atacan de forma irracional sin ninguna razón obvia.
  • Lectores en Sudamérica que te piden no enviarles más mails porque tardan demasiado en bajárselos porque su conexión es mala.

Pero por suerte también ocurren estas cosas:

  • Peticiones concretas para escribir sobre algunos temas en particular.
  • Personas que te piden ayuda y consejo para sus proyectos.
  • Lectores que te dan las gracias por todo lo que les has enseñado en los últimos meses y años.

Lo bueno es que lo primero es la excepción. La labor de escribir un blog durante tanto tiempo es increíblemente gratificante. Hay gente que me pregunta por qué después de tanto tiempo sigo escribiendo a diario cuando hay otros que tienen más tráfico. Pues ya lo sabes… ;)

 

En los matrimonios dicen que el séptimo año es uno de los más complicados. Casi sin darme cuenta se me escapa este aniversario. Para ser exactos los siete añitos se cumplieron el 19 de enero. Ya hace casi tres semanas pero no he querido dejarlo tal cual.

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Lo que puedes esperar de mí próximamente

Después de 7 años la pregunta es. ¿Y ahora qué? Cuando llevas tanto tiempo es complicado plantearse nuevos retos. Sigo escribiendo por inercia pero sin ser esclavo de mi blog, parar sería más complicado que seguir publicando. Cuando disfrutas de algo todo cuesta menos que no es lo mismo que “fácil”.

Me siento afortunado porque no le tengo que demostrar nada a nadie. Puedo escribir sobre lo que me dé la gana. Tú por otra parte tienes la libertad de dedicarme o no tu tiempo. A aquellos que lo están haciendo hace meses o años les doy las gracias.

Al final seamos sinceros. El hecho de que a alguien le sirva tu trabajo también es una motivación importante. Lo que puedes esperar de mí próximamente es esto:

  1. Contenidos relacionados con aprendizaje sobre mis proyectos. De esto tengo uno que otro en marcha así que seguramente no faltarán ideas.
  2. Grandes y pequeñas frikadas relacionadas con el mundo de los negocios online. Me gusta probar cosas nuevas y arriesgar. Luego funciona o no pero eso ya se verá.
  3. Propuestas de colaboración a los lectores. Es algo que me he planteado siempre pero no he encontrado todavía la forma de hacerlo. Le seguiré dando vueltas a esto.

Las 3 cosas más sorprendentes que he aprendido con este blog

Llegas a este punto debería venir un pequeño sorteo. Me vais a perdonar porque ya se me acabaron los libros y de momento no tengo otras cosas para regalar… ;)

De momento comparto algunos aprendizajes sorprendentes. No es un libro, pero acabas antes. Siempre que ver el lado positivo.

  1. Más que sorprendente diría que triste es el hecho de que haya bloggers a los que se les sube fácilmente la fama a la cabeza. Tener 10.000 lectores al día no significa nada. No te convierte en mejor o peor blogger. No te olvides nunca de tus inicios.
  2. Hay personas que te conocen y tienen la sensación que formas parte de su vida porque te leen a diario. Siempre me “asusto” cuando alguien me dice “yo te conozco” y yo estoy confuso porque no entiendo por qué.
  3. Los resultados llegan cuando menos te lo esperas. Ten paciencia, no esperes, disfruta del camino. Es alucinante todo lo que puede ocurrir. Si no tienes un blog no pasa nada, pero si lo tienes, algo pasa.

Si has leído hasta aquí no me queda nada más que volver a dar las gracias. No soy de prometer mucho con excepción de una cosa. Seguiré dando guerra por aquí en el 2017. A ver qué tal acabamos.

Stay tuned.

 

 

No digo que sea así pero en general me ha funcionado muy bien la regla de “más es mejor”. Correr más para ir más rápido, trabajar más para ganar más dinero y cómo no, publicar más para llegar a más lectores.

frecuencia publicaciónDerechos de foto de Fotolia

Todo está en los matices pero si únicamente aplicamos ese concepto básico estoy prácticamente seguro que las estadísticas están a mi favor. Con una excepción a día de hoy busco más bien lo contrario. Ganar lo mismo (o con un poco de suerte más) trabajando menos o ir más rápido pasando menos tiempo corriendo. Lo que no pretendo cambiar es el ritmo de publicación que he llevado a cabo en los últimos 5 años.

Esto último por cierto es algo que no le recomiendo hacer a nadie. Publicar a diario quiero decir. La cantidad únicamente gana a la calidad si lo que haces no te supone esfuerzo. El blogging como estilo de vida sería una forma de practicarlo (eso es la mía).

Avanzando ya la respuesta al título del post. La respuesta “correcta” (si es que existe) no es una cifra ni un rango sino más bien lo que quieres hacer y en qué mundo te vas a mover. Veamos las diferentes opciones que tenemos.

Varias publicaciones al día

Si hasta ahora pensabas que ya era una barbaridad publicar con una frecuencia de un artículo por día pues imagínate llegar a hasta 10. ¿Esto realmente tienes sentido?

Como muchas cosas en la vida la respuesta es “depende”. Depende de la temática y del enfoque que le das a tu blog. Si quieres convertirte en la bitácora de referencia del mundo tecnológico, de la moda, del marketing, de la música, etc. necesitas cubrir un abanico amplio de temáticas. En los casos mencionados tienes dos factores que te van a complicar la vida.

El primer factor es que tocas un tema de forma demasiada amplía. No es tan fácil ser un blog de moda. Es mucho mejor centrarse en cosas más concretas. P.ej. moda para hombres XXL. En nichos con tanta competencia como la moda tienes que diferenciarte para no competir con todo el mundo. Es complicado abarcarlo todo.

Es lo que tienen todas las temáticas mencionadas de arriba en común: demasiado amplios y muchísima competencia. Si a pesar de esto quieres triunfar necesitas sacar siempre las últimas novedades del sector. Esto requiere una publicación de 5-10 entradas al día para posicionarte de forma amplía y que cualquier lector sepa que puede entrar varias veces al día y siempre encontrará algo nuevo. Tu tipo de contenido principal serán las noticias.

Lo malo es que este alto nivel de publicación no te garantiza nada. Si quieres competir tienes que pasar por ahí. O eso es por lo menos como lo veo.

La publicación diaria

Estar presente en la mente de las personas requiere una cosa muy sencilla y al mismo tiempo increíblemente difícil de lograr: constancia. Alguien dijo algo como “no temas un enemigo que entrena 1.000 patadas en un solo día, sino al que haya practicado una sola patada durante 1.000 días”. El tiempo juega a tu favor sobre todo si sabes sacarle provecho.

La gran mayoría de las personas no tiene paciencia por lo que espera resultados demasiado rápido con el mínimo esfuerzo posible. En la vida real esto no existe. Aquellas personas que parecen haber tenido éxito del día a la mañana han estado luchando durante años (o toda su vida) para llegar hasta ahí.

Publicar a diario se ha convertido en mi caso en una especie de sello. Es algo que puedes hacer siempre que seas capaz de sacar posts de hasta 1.000 palabras en una hora basándote sobre todo en tu experiencia. Es imposible redactar amplios tutoriales a diario, está claro. Esto evidentemente tiene que aportarle algo a tus lectores porque sino ya no tendría mucho sentido. Lo aplicaría a un blog personal como podría ser este. Te tiene que gustar realmente escribir porque sino esto se puede convertir en algo realmente estresante. Necesitas poder moverte en varias temáticas para que no nunca se te acaben las ideas.

Publicación mensual o semanal

En este campo posiblemente se va a ir moviendo la gran mayoría de los bloggers. El tiempo que yo invierto para publicar mis posts durante una semana se puede llegar a utilizar para sacar una sola entrada para el blog. Dependiendo de la investigación, las imágenes utilizadas, la profundidad del contenido, etc. se pueden ir fácilmente 5-10 horas.

Este ritmo de publicación tiene sentido cuando tiene un enfoque muy específico en tu blog. Digamos que tu blog va de LinkedIn. No surgen tantas cosas nuevas cada día por lo que el ritmo se adapta al grado de novedad en tu campo.

También tienes que tener claro una cosa. Cuando menos publicas, más calidad tienes que aportar en cada palabra que escribes. El lector asume que si llevas mucho día sin sacar nada nuevo que estás trabajando en nuevos contenidos. Está claro que también tenemos otras cosas que hacer pero las expectativas crecen con mayor tiempo que pasa entre artículo y artículo. Ejemplos para este tipo de publicación son el blog de SumaCRM o Exprimiendo Linkedin de Pedro de Vicente.

Publicación cada 6-18 meses

¿Se puede publicar tan poco y aun así ser conocido como blogger? Que se lo pregunten a Alex de Vivirdelared. No he hecho el cálculo pero igual ya ha pasado más de un año desde que sacó la última entrada. Sus seguidores ya esperan con ansiedad la próxima entrada.

En su caso las expectativas son estelares. Cuando llevas tanto tiempo sin publicar la gente ya esperan contenidos del tipo “hazte rico en 1 hora invirtiendo 1 euro con Facebook Ads”.

Es por ello que realmente me gusta publicar a diario. Estás presente en la mente de las personas sin que esperen contenido que les ayude solucionar sus vidas de forma milagrosa. El objetivo con este ritmo de publicación es dar ideas, inspirar, aportar cosas nuevas, etc.

Es mi filosofía del poco a poco yendo paso a paso. Cada uno tiene que encontrar la frecuencia que tenga sentido y con la que pueda lograr sus objetivos. Fácil no es, pero si te pones, la encuentras.

 

Tras 5 años seguidos publicando día tras día un post uno podría decir que me he convertido en un esclavo de mi blog. Típicamente una de las primeras tareas de mi día antes que la oficina se llene con personas es sacar la entrada para no tener que hacerlo cuando ya está todo el mundo encima de mí haciéndome preguntas cada dos por tres.

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Echar un cable a todo el mundo no siempre es posible

Con el paso del tiempo me he ido quitando la presión que conlleva este ritmo de publicación. Me baso en tres pilares:

  1. Escribo sobre lo que se me ocurre en el momento. Todo se basa en mi experiencia con proyectos propios o de clientes. A veces sale algo mejor, otras algo peor. No busco la perfección. Apuesto más por la constancia.
  2. No estoy disponible para todo el mundo. Me gustaría estar a la altura de todo el mundo y dedicarle una hora por teléfono a alguien que necesita “orientación” pero para la mayoría de las cosas una búsqueda en Google es más efectiva que hablar conmigo por teléfono.
  3. Centro la comunicación en pocos canales. Si te interesa contactar conmigo porque necesitas ayuda entiendo que me lo tienes que hacer cómodo. No es cuestión de buscar sencillez para ti. Si me envías un mensaje por Facebook Messenger es poco probable que te responda.

Esto puede sonar un poco brusco cuando se supone que los bloggers somos los ayudantes voluntarios del mundo entero que no les apasiona otra cosa que ayudar a los demás desinteresadamente. No me entiendas mal.

Echar un cable no es un problema cuando tienes la sensación que esa persona por sus propias vías y recursos ya lo haya intentado todo. Lo que no me gusta es cuando quieren hacerte trabajar porque alguien no está dispuesto de invertir el tiempo de investigación por su propia cuenta. Aunque no sea el caso no siempre es posible ayudar a todo el mundo.

Cambios de chip para que un blog sea un placer a largo plazo

Cuando empiezas estás desesperado porque tienes la sensación de que todo el esfuerzo realizado no sirve para nada. Un blog al final es una estrategia de inbound marketing.  Requiere paciencia. Cuando los resultados empiezan a llegar la atención que recibes, requiere cada vez más tiempo por tu parte sin que estés ganando todavía un solo céntimo.

He encontrado una solución que probablemente no le gusta a todo el mundo pero que me permite tener un equilibrio entre beneficio y tiempo invertido diario. Esto es mi ruta:

  • No busco perfección: prefiero generar un resultado que no generar ninguno. Hay personas que no son capaces de dar menos del 100% lo que les impide avanzar.
  • No tengo que gustar a todo el mundo: es una tarea imposible. ¿Para qué perder el tiempo? Mejor gustar a pocos que no importar a nadie por querer gustar a todo el mundo.
  • No respondo apenas comentarios: con el tiempo han ido desapareciendo de este blog. Sinceramente es una sensación de alivio no tener la presión tener que responder a todo el mundo. Hay personas que lo consideran falta de respeto. Al final hay que priorizar y no todo es compatible.
  • No corrijo mis posts: otra de las cosas que sienta bastante mal a muchos es el hecho de tener muchos errores ortográficos en mis entradas. No reviso lo que escribo. Es una forma de ahorrar tiempo para generar más contenido diario.

Esto es lo que hay amigos. No se puede con todo. Yo me conformo con ser imperfecto, no gustar a todo el mundo y no hacer las cosas al 100%. Hay que priorizar. Tengo la esperanza que a pesar de todos mis defectos los contenidos de media siguen aportando valor. Eso por lo menos es el feedback que algunos de vosotros me seguís dando.

Muchas gracias por ello. A por los próximos 5 años.

 

Igual ya te has dado cuenta. La forma más popular de sacarle rendimiento a un blog es vendiendo cursos. Yo lo hice por primera vez en el año 2012. Entonces no tenía ni lista de suscriptores y era suficiente lanzar tuits o hablar de la oferta en mis post para llegar a más de 500 alumnos en todo el mundo.

entrevista clienteDerechos de foto de Fotolia

Todo esto surgió un poco de la necesidad de tener que generar ingresos extra ya que mi primera start-up Coguan ya no me podría pagar un sueldo que cubría mis gastos mensuales. Luego surgió Quondos y tuve la oportunidad de realizar este tipo de negocio con frecuencia. Desde entonces habré realizado fácilmente unos 50 lanzamientos para 20 y pico cursos.

A esto se suman unos 20 lanzamientos de proyectos online. El más reciente de ellos es el de mi propia agencia Beguerrilla.

En este tiempo he aprendido una cosa importante. Tienes que tener muy claro lo que la gente necesita. Esto es una obviedad pero no es tanto lograr esta información.

Los que nos movemos en el mundo online a veces nos complicamos la vida. Buscamos formas sofisticadas, herramientas, consultores para lograr estos datos. Lo más obvio muchas veces no lo vemos: hablar directamente con tu cliente potencial.

¿Cómo hacerlo? Lo más sencillo es realizar encuestas entre tus lectores (en caso que tengas un blog) u organizar algún tipo de sorteo promocionado con Facebook Ads para lograr respuestas.

Tienes que enfocar en averiguar el punto de dolor más importante de tu cliente potencial. Permite responder de forma detallada a este pregunta y además pide el número de teléfono de forma opcional. A todos aquellos que te dejen sus datos junto una respuesta que les ha conllevado varios minutos en elaborarla dales un toque. Dedícales tiempo para obtener más detalles. Esta información vale oro porque si alguien se toma la molestia de responderte de esta forma es que tienes muchas posibilidades de venderle tu producto.

No decidas el enfoque de tu producto en función de las mayorías sino en función de aquellos que más tiempo hayan invertido en responderte. Estos son tu target. Tienen un pain point que les causa suficiente dolor como para comprar tu oferta que les dará el alivio.