Con estas primeras líneas posiblemente ya intuyes mi respuesta. Parece ser misión imposible. Para no argumentar demasiado desde un punto de vista propia, voy a buscar la forma cómo hacerlo.

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Cómo irse de vacaciones sin trabajar mientras tanto

¡No puede ser tan complicado! Y sinceramente creo que no lo sea. El hecho de que tenga siempre la sensación de que el universo se haya aliado para que no pueda relajar complemente en estas fechas es sobre todo culpa mía. Te cuento.

  1. Falta de planificación de tareas que tienen que realizarse en mi ausencia.
  2. Falta de precaución intuyendo todo lo que podría salir mal para tener cubiertos estos escenarios.
  3. Y sobre todo. Falta de ser consecuente a la hora de tomarse el tema de vacaciones en serio.

Es todo cuestión de tomarse el tema de descanso en serio. La gran mayoría de las personas suelen tener el problema al revés. Una gran parte de los emprendedores somos adictos al trabajo.

Por qué no pasa nada si trabajas en tus vacaciones

Alguien sabio dijo en algún momento que si estabas esperando todo el año para que llegasen las vacaciones algo tenía que ir mal en tu vida. A los emprendedores nos gusta trabajar. Es más, la mayoría del tiempo ni lo llamaríamos así.

Las vacaciones son el momento perfecto para relajar trabajando. Haces lo que realmente te apetece hacer. Es cierto que hay ocasiones donde tienes que gestionar asuntos no tan bonitos. Lo importante es mantener la calma siendo consciente que al final nunca es tan grave el asunto.

En vez de sentirse mal por trabajar en tus vacaciones me gusta pensar que forma parte de las mismas. ¿No se supone que puedes hacer todo lo que te gusta pero no sueles tener nunca suficiente tiempo para hacerlo? Pues eso…

PD: el emprendedor con familia tiene que tener en cuentas las necesidades de sus seres queridos durante las vacaciones. Hay que hacer pequeños sacrificios para un premio mucho mayor que tú mismo. La felicidad de las personas que más te quieren. Aun así siempre tendrás tiempo para dedicarle algo de tiempo al “trabajo”.

En lo personal no considero que sea necesario sentirse joven sino más bien sentirse bien. Puede ser lo mismo o no…

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En este blog suelo hablar de empresas jóvenes. Incluso antes de llegar a serlo. Cómo convertir ideas en proyectos y esas cosas. Mi empresa más veterana es Quondos con más de 5 años. No es de las más jóvenes aunque tampoco se puede comparar con otras que ya llevan 20 años o más. Incluso Google ya lleva dos décadas activa pero hay un matiz importante. No los aparenta.

  • Cada dos por tres cambia la portada del buscador. El logo se ha modificado siete veces (cambio de apariencia exterior).
  • Un 20% del tiempo está disponible para trabajar en proyectos propios que han generado productos como Gmail (cambio de apariencia interior).

Si alcanzas un punto en tu recorrido como empresa donde te conformas con un nivel de facturación, cartera de clientes, calidad de productos, cuota de mercado, etc. estás empezando a morir por dentro. Es el momento donde permites que tus competidores te alcancen. Todavía no lo notas porque es una muerte lenta. Cuando te das cuenta, ya es demasiado tarde.

No hace falta ser Google para sentirse y actuar como una empresa joven desde dentro. Es cuestión de cultura. Es actuar cuando no hay necesidad y no cuando ya sea demasiado tarde. Me aplicaré el cuento. Ya te contaré… ;)

Stay tuned.

No me considero una persona pesimista. Es más bien todo lo contrario. Pero por suerte incluso yo, tras 14 años emprendiendo aprendo cosas. Y hay una cosa que con el tiempo me ha hecho sospechar.

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Cuando más me prometen y/o mejor pintan las cosas, menos se materializa. De 10 casos, 8 se resumen en nada. Es decir, no quiero decir que llames a todo el mundo “vendehúmos” que te propone algo bueno. En ocasiones salen cosas positivas.

Pero… Mantén la cabeza fría teniendo ahora conocimiento de las probabilidades estadísticas que hay detrás de que las cosas salgan adelante.

  1. No hagas concesiones porque te dejas llevar por tus emociones.
  2. No dejes de ganar dinero por posibles futuros ingresos.
  3. No pongas en juego tu reputación por alguien que todavía no conoces.

Si la cosa promete sigue adelante. Invierte tiempo pero no te pases. Negocia pero siempre desde una posición de fuerza. No te dejes llevar por las emociones. Haz los números. Si realmente merece la pena apuesta. Ya me contarás qué tal te ha ido… ;)

Vivir con una sensación de ligera ansiedad de forma continúa no es para todo el mundo. Y básicamente es eso lo que diferencia un emprendedor del resto del mundo. No es que sean más valientes, resistentes, fuertes o inteligentes que el resto del mundo. Simplemente aprenden a afrontarse a los retos diarios y se acuestan cada noche sin pensar que la lucha va a continuar con la misma incertidumbre.

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Si quieres son un poco como Capitán América. Afrontan el próximo combate sin saber si van a poder ganar la batalla. No es que no tengan miedo, simplemente es su destino, no tienen elección. Es para lo que han nacido. Hay personas que pueden elegir. Todas aquellas no deberían ser emprendedores. Lo digo en serio ¿Para qué complicarse la vida tanto?

Si existiese una lista secreta que el emprendedor Capitán América tuviera que sacar de la manga para darse ánimo para la próxima batalla sería un poco como esta.

¡Qué no cunda el pánico!

Hay situaciones en la vida del emprendedor donde recibes un chute de adrenalina pero no de la buena. Tienes la brutal sensación de pánico que quiere apoderarse de tu cuerpo. En esos momentos hay que respirar profundamente. ¡Qué no cunda el pánico!

  1. Analicemos la situación en detalle.
  2. ¿Cuáles son las implicaciones?
  3. ¿Qué puedo hacer para evitar las consecuencias negativas?
  4. ¿Hay personas que me pueden ayudar en esta situación?

Por suerte en el 80% de los casos no es para tanto. Sobre todo hablar te tranquiliza. En ocasiones tenemos tendencia a sobreestimar efectos negativos. En otros casos hay soluciones sencillas que desconocíamos hasta la fecha. Así que cuando afrontas situaciones críticas relaja pero actúa. No te escondas, hay que atacar los problemas de forma proactiva.

Es lo que haces todos los días

Los milagros no existen aunque los medios nos lo quieran hacer ver de esta forma. Es lo que vende, claro. Lo que no es tan sexy es el trabajo diario, las rutinas, los procesos, el trabajo en equipo, etc. Si se hace realmente bien corres incluso el riesgo de aburrirte un poco porque todo el mundo tiene 100% claro lo que hay que hacer.

El éxito para estar en forma no consiste en hacer 3 horas de deporte en una ocasión. Sino en hacer 30 minutos todos los días. Aquí es donde la mayoría fracasa porque el “una vez no pasa nada” se convierte en costumbre y luego por no hacerlo no hay consecuencias. ¡Claro, pero tampoco hay beneficios! A veces los avances diarios se miden en milímetros o ni eso. A lo largo del año habrás caminado kilómetros. Siempre que tengas la disciplina de no fallar y no poner excusas.

Tómala u otros la tomarán por tí

Ser disciplinado en el día es una pequeña decisión que se convierte en rutina y luego en estilo de vida. Llega un punto donde no es cuestión si lo haces o no sino cuándo. Hay decisiones que son más grandes de tamaño. No siempre más importantes pero puntuales. Tienen consecuencias que no siempre te gustan. Es por ello que por naturaleza se posponen. En ocasiones durante demasiado tiempo. Es cuando otros toman la decisión por ti y ya no tienes posibilidad de influir en ella.

Pueden ser complicadas como la de cerrar un negocio a tiempo, despedir un trabajador, deshacerse de un cliente que genera problemas, etc. Lo ideal es tomar una decisión complicado cuando antes. Muchas veces esto aumenta el margen de actuación posterior. Cuando más tardes, meno margen de maniobra vas a tener.

Sin duda es un poco exagerado compararse con un superhéroe. Pero muchas veces ayuda pensar que tienes súperpoderes cuando afrontas problemas a los que a primera vista no les ves soluciones humanas.

Ayuda también en confiar en llegar a la meta sin conocer en detalle el camino. Es eso lo que mejor describe la ansiedad continúa. Eso sí. La satisfacción y el orgullo que tiene llegar finalmente no tiene precio. Es por estos momentos, por muy breves que sean en relación con los demás que nos levantamos una vez más para seguir luchando.

Para empezar. No me hagas ni caso. No he conseguido todavía nada en el mundo del e-commerce como para que sigas mis consejos al pie de la letra. Igual esto ya es lo mejor que puedes sacar en tu caso de estas líneas. Pero tal vez si partes desde cero estas ideas te pueden guiar un poco para encontrar tu propio camino.

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En estos últimos años he acompañado varias tiendas a través de mi agencia Beguerrilla y he montado o retomado negocios online propios. Habré facturado en mi tienda principal ya más de 100.000 euros en los últimos 12 meses. Es una cifra donde puedes empezar a tomarte las cosas más en serio pero nada más es facturación, no estamos hablando de beneficios. Ojalá, pero bueno, todo llegará, poco a poco.

Evidentemente no lo he visto todo, pero comparando los diferentes e-commerce y llevar la operativa te hace entender un mejor lo que sería una tienda online ideal.

Veamos mi lista.

Bajo peso y volumen

Estoy relanzando el proyecto a nivel internacional. En este caso lo ideal es que puedas enviar a todo el mundo a bajo coste. Para ello necesitas un producto ligero que no ocupa mucho espacio. Estos dos factores son los que determinan los gastos de envío.

Aunque estos se los cobres al cliente siempre vas a tener mejor conversión si el coste del transporte se percibe como asumible. Cuando sube el peso y el volumen el envío puede superar el precio del producto lo que hará bajar inmensamente el ratio de conversión.

Diferente es el nuevo mejor

Una de las principales cosas que tienes que conseguir es buscar el factor diferenciador. Decir que eres el más barato o el mejor en “x” ya no es suficiente. La gente ya ni te hace caso porque todo el mundo es el “más innovador”, “más ecológico”, “más rápido”, etc.

Hay que buscar lo diferente. Competir en categorías que el resto igual descuida.

  • Presentación de tu producto en la tienda online.
  • Preparación de envíos, embalaje cuidadoso.
  • Trato excepcional de los clientes por los canales de comunicación.
  • Etc.

Hay muchas más posibilidades de ser diferente. Son infinitas pero también difíciles de encontrar porque no siempre es evidente que se van a percibir tal cual.

Permite ser mejor que Amazon

Vamos a ver. “Este tío está loco” dirán ahora algunos y no te quito parte de la razón. Pero evidentemente hay que poner este párrafo en un contexto para explicarlo. Por muy bueno que sea Amazon hay pequeñas cosas en las que puedes ser mejor. Te doy un ejemplo. No son demasiado cuidadosos a la hora de embalar productos frágiles como juguetes de colección. 1 de 3 envíos llega dañado. Es poco probable que Amazon adapte un proceso que está funcionando en general bien para productos normales al nicho de coleccionismo. Es por ello que en este caso concreto tienes la posibilidad de ser mejor que ellos. Conoces mejor a las necesidades de tu cliente nicho que va a poder hacerlo este gigante simplemente porque no le va a merecer la pena.

Potencial de recurrencia

Te interesa vender una vez pero todavía más repetirla de forma frecuente (p.ej. cada mes). La cuestión es. ¿Tu producto permite una venta recurrente? El sector de la moda encaja bien con este criterio. Maquinaría para obras para poner otro caso no tanto. Uno de los principales motivos de meterme en el mundo del coleccionismo es el hecho de que una colección nunca se acaba. Un comprador contento repite una y otra vez.

Es emocional

La mayoría de las cosas que compramos en realidad no las necesitamos. El marketing hace que confundamos “lo quiero” con necesidad. Muchas veces el razonamiento es capaz de frenar el impulso y finalmente dejar la tarjeta de crédito en la cartera. Cuando más emocional es el producto, cuando más nos gusta, cuando más recuerdos nos trae, etc., esto se convierte en tarea más compleja.

Por lo tanto me gustan los productos emocionales. Son más fáciles de promocionar y en consecuencia más fáciles de vender. También es algo que es complejo de describir. Tienes la sensación que haces feliz a las personas. Eso sí, sacándole dinero del bolsillo pero en mi caso tampoco son cantidades que quiten calidad de vida por otra parte… ;)

Hasta aquí he llegado de momento. Ya te iré contando conforme vayan avanzando las cosas.

Stay tuned.