IMAGE: Julia's Art - 123RFWalmart lanza en pruebas un servicio, en combinación con las cerraduras inteligentes de August, que permitiría a los repartidores de sus pedidos acceder a las viviendas de sus clientes para dejar su compra dentro de la casa en lugar de en el exterior o en casa de un vecino, e incluso podría permitir que esos repartidores metiesen en la nevera o en el congelador los productos que así lo demandasen. El usuario podría combinar, además, otro tipo de dispositivos de creciente popularidad dentro de lo que se ha dado en llamar el smart home para poder controlar que el repartidor lleva a cabo la tarea correctamente, tales como las cámaras de monitorización de Nest u otras, dispositivos de comunicación bidireccionales como Canary, etc.

El producto parece un caso claro de ese tipo de cuestiones que inicialmente pueden parecer una buena idea, pero cuyo paso por el tamiz de la realidad puede generar todo tipo de problemas. La premisa inicial es claramente correcta: un mundo en el que cada vez adquirimos más productos a través de la web para que sean entregados en nuestro hogares termina por generar situaciones de incomodidad logística, en las que el cálculo de las ventanas de entrega acaba generando un verdadero “encaje de bolillos” para cuadrarlas con los momentos en los que hay alguien en el domicilio para llevar a cabo la recepción. Hemos pasado de recibir un mensajero de vez en cuando de manera excepcional, a recibirlos en ocasiones varias veces a la semana o varias veces al día. He escuchado a amigos referirse a la situación de estar en casa esperando por una entrega como que están “en arresto domiciliario”, sin poder salir y pendientes de la puerta. Situaciones como el recurrir a los vecinos, al portero, al envío al lugar de trabajo o a soluciones similares comienzan a convertirse en relativamente habituales.

Indudablemente, la tecnología puede convertirse en una manera de aliviar ese tipo de situaciones. Una cerradura inteligente puede, en efecto, dar acceso una sola vez a un repartidor que llega con un pedido, y las instrucciones sobre dónde dejarlo o sobre si guardar algo en la nevera o en el congelador pueden especificarse en el momento de encargar la logística. Sin embargo, la idea de permitir que un extraño entre en tu casa puede resultar incómoda para muchos mientras no se convierta en algo muy habitual y aceptado, y en caso de querer controlar sus acciones mediante una cámara, la situación se complica aún más. De nuevo, una cámara como los últimos modelos de Nest, Canary u otras permite no solo ver desde un smartphone u ordenador la zona a la que apunta, sino también mantener un diálogo bidireccional con quien esté en su campo de visión, pero imaginarnos ese momento, técnicamente factible, en el día a día y en manos de personas normales de carne y hueso, no de ingenieros de sistemas, puede que no resulte tan sencillo, y que situaciones aparentemente sencillas terminen por resultar desde simples fuentes de anécdotas, hasta auténticos problemas.

¿Funcionará? ¿Se normalizará que los repartidores de pedidos puedan acceder a nuestras casas mediante una cerradura inteligente y dejarnos el pedido en la nevera o el congelador si los productos lo requieren? Que un gigante de la distribución lo plantee como una manera de enfrentarse al creciente dominio de Amazon nos podría dar una pista de ello, aunque en caso de funcionar y de llegar a convertirse en elemento diferencial, podría sin duda ser rápidamente imitado o mejorado. Por el momento, Walmart ha optado por hacer su prueba piloto en la zona más techie del planeta, Silicon Valley, mediante un sistema de opt-in que asegure que los usuarios sepan que están prestándose como voluntarios para un experimento, y sin definir todavía el coste adicional que representará para el usuario, en caso de que se decida que así sea. Hace un par de meses, Jet.com planteó un sistema similar mediante un acuerdo con Latch, un sistema de cerraduras sin llave para edificios de apartamentos relativamente popular en Nueva York, ofreciendo la instalación gratuita del sistema a unos mil edificios con el fin de poner a prueba la experiencia de los usuarios, en un movimiento que lógicamente resultaba interesante tanto para incrementar la popularidad del supermercado online recientemente adquirido por Walmart, como para la visibilidad del fabricante de cerraduras, pero no he visto aún ningún resultado publicado sobre la experiencia.

¿Abriríais la puerta de vuestra casa vacía a un repartidor para que os dejase un pedido?

 

Los que siguen un poco este blog ya se habrán dado cuenta que este año estoy muy metido en temas de marketplaces. En poco tiempo he logrados sobre todo en Amazon crecer de cero a una facturación de 4.000 euros mensuales. Teniendo en cuenta que ahora llega la época fuerte, me gusta pensar que el techo todavía no se ha alcanzado.

Amazon marketplaceDerechos de foto de Adobe Stock

En Ebay la cosa todavía no pinta tan bien pero le estoy ahora dedicando más tiempo por lo que intuyo que dentro de un par de semanas se verán los resultados. Hay que ser paciente. Cuando llegue el momento le dedicaré un post para compartir mis experiencias en este marketplace.

Pero veamos lo que he hecho en Amazon hasta la fecha y las diferentes etapas que he traspasado.

Creación de cuenta y alta de los primeros productos en España

Con Quondos ya tenía una cuenta pero este proyecto he querido llevarlo directamente desde Beguerrilla. Es una desventaja ya que la otra tiene un recorrido y valoraciones positivas de compradores. Esto es algo que Amazon aprecia en el sentido de que te da más rápidamente visibilidad porque has demostrado en el pasado ser un vendedor de confianza.

Una cosa que tienes que cuidar por lo tanto del principio son las valoraciones de tu perfil cómo las de tu producto. Merece la pena luchar para que se eliminen las que no sean justificadas (sí, en muchas ocasiones se puede y merece la pena).

Ya he hablado previamente del valor de las estrellas. Es un activo que hay que crear y cuidar mucho. Mirando atrás nos ha hecho falta realizar una tarea básica: el seguimiento de compradores para pedir feedback y valoración. El otro día leí que únicamente el 2% de los compradores en Amazon la realizan. Puedes multiplicar por 5 este porcentaje en caso de que contactes de forma proactiva. También se pueden utilizar herramientas para automatizar el proceso. Yo de momento no estoy haciendo ni una ni otra cosa.

Los primeros dos meses igual se vendieron en total 10 artículos. También es cierto que se le dedico todavía poco tiempo y además había pocos productos disponibles para comprar.

Añadir nuevos listings, venta en Europa y enchufar Amazon Ads

A partir del tercer mes nos tomamos las cosas más en serio. La idea era subir la oferta y con ello aumentar la visibilidad en Amazon de forma global. Cuando más visualizaciones, más ventas. No es demasiado complicado esto, bueno en teoría.

El aumento de oferta la acompañamos con publicidad interna de Amazon. Dimos ya un salto más significante pasando de facturar menos de 100 euros a casi 700. También es cierto la oferta disponible de productos en Amazon logramos multiplicarla al menos por 10.

El hecho de publicar también en Alemania fue sin duda acertado. Es el mercado más importante de Amazon Europa por lo que no extraña que más de 500 euros de facturación salieran directamente de ahí.

Uso de la logística Amazon participando en el programa de FBA (Prime)

Otro salto sin duda fue la conversión de muchos listings a gestionado por Amazon. Esto nos permitió aumentar otra vez de forma considerable las ventas. La etiqueta Prime es una especie de sello de confianza para el comprador de Amazon y aumenta la conversión. Tampoco hay necesidad de ser siempre el más barato para ganar la Buy Box. En muchas ocasiones Amazon da preferencia los vendedores con oferta Prime.

Junto con pasar a hacer uso de la logística de Amazon también hemos ampliado los mercados publicando nuestra oferta en toda Europa (Francia, Italia, Reino Unido) ya que la jugada con Alemania nos había salido bastante bien. En junio la facturación ya subió a 1.500 euros en Amazon.

Próximo paso – mejorar calidad de los listings

Seguimos de forma continua con la subida de nuevos listings. El potencial más grande ahora mismo ya no está ahí. Hay muchas ofertas que están marcadas por Amazon con “de baja calidad” por lo que requieren una optimización. En un primer paso se ha subido “a toda hostia” para tener oferta publicada. Ahora es el momento de retocar.

Otro potencial gigante está en asegurarnos de que todos los productos estén disponibles en todos los mercados. Es una forma sencilla de aumentar la oferta de forma virtual para decirlo de alguna forma.

Ahora hay que ver el impacto que van a tener las Navidades en el negocio. La tarjeta de empresa la he dejado ardiendo comprando mercancía para tener suficiente inventario. Dentro de poco sabré si me he pasado o incluso me he quedado corto. Ya te contaré.

Stay tuned.

IMAGE: Sergiy Tryapitsyn - 123RFLos rumores que venían sonando desde hace algunas semanas se confirman, y Google anuncia un acuerdo con el fabricante taiwanés HTC en virtud del cual incorpora a su estructura a unos dos mil empleados de la compañía y cierra un acuerdo no exclusivo de uso de sus patentes, por un total de 1,100 millones de dólares.

El acuerdo no es, como tal, una adquisición, aunque afecta aproximadamente a la mitad de los trabajadores de la compañía: HTC, que suspendió ayer su cotización debido a la inestabilidad que estaban generando los rumores, mantiene su independencia como compañía, pero aligera notablemente una estructura plagada de problemas económicos, y dota a Google de una capacidad de investigación, desarrollo y fabricación de hardware muy importante al incorporar toda una división de un fabricante con el que ya tenía un importante historial de colaboración. De hecho, una buena parte de los empleados que ahora pasan a depender de Google ya trabajaban para desarrollos de la compañía, fundamentalmente smartphones o tablets de la línea Pixel que eran fabricados por HTC, pero vendidos con el logotipo de Google.

¿Qué lleva a Google a hacerse con una compañía de hardware, cuando no hace tanto, en 2011, invirtió nada menos que 12,500 millones de dólares para hacerse con Motorola Mobility, y la vendió rápidamente a Lenovo por 2,900 (sin el portfolio de patentes, que se quedaron en Google) para evitar tener problemas con otros fabricantes de terminales Android? Las razones parecen claras: en primer lugar, la adquisición de Motorola nunca correspondió a un interés por fabricar hardware, sino a una oportunidad que surgió para hacerse con una cartera sólida de patentes aplicables al entorno smartphone, sin las cuales la compañía podría haberse enfrentado a una buena cantidad de costosos litigios procedentes de una Apple que ya estaba, en aquel momento, peleando judicialmente contra Samsung. La amenaza en aquel momento era que una serie de desarrollos que surgieron originalmente de la adquisición de Android, Inc. en 2005, pero que no estaban protegidos por las correspondientes patentes, pudiesen ser objeto de denuncias relacionadas con la propiedad intelectual, un aspecto que Google, hasta entonces, no había considerado especialmente estratégico. La adquisición de Motorola posicionaba sólidamente a la compañía en ese entorno, pero sobre todo, evitaba una hipotética adquisición por un tercero con ánimo de litigar: la intención de Google siempre fue la de hacerse con aquel portfolio de patentes, nunca la de convertirse en un fabricante de hardware. Tras una breve colaboración, y tras ver cómo algunos fabricantes de terminales comenzaban a preocuparse por el acceso a novedades de Android que Motorola podría tener frente a ellos, Google vendió la compañía a Lenovo, como una manera de desprenderse de un problema y de asegurar que esos fabricantes alejarían sus tentaciones de lanzar modelos con otros sistemas operativos o con forks de Android.

¿Qué ha cambiado ahora? Todo indica que hemos pasado de la era del “hardware is hard”, de entender que el negocio es muy complejo, poco rentable, poco diferenciado y extraordinariamente competitivo, a una nueva situación en la que se entiende que el control completo del proceso es fundamental para una compañía que aspire a un liderazgo en el mundo de la tecnología. Google comenzó el pasado año a fabricar dispositivos de diversos tipos, algunos con notable éxito, y aspira a consolidarse como un competidor sólido en diversas categorías, entre las cuales están los dispositivos para la distribución de contenidos, como el Chromecast, los routers inalámbricos, los asistentes domésticos, las cámaras y termostatos, las gafas y dispositivos para realidad virtual o aumentada, y por supuesto, los smartphones, donde aspira a posicionar Pixel como un terminal competitivo que pueda hacer sombra a una Apple que, a día de hoy, marca toda la agenda de la industria.

El acuerdo debe todavía pasar por las autoridades anti-monopolio, y no se prevé que se considere completamente cerrado hasta principios de 2018. Todo indica que HTC mantendría su marca y se centraría en producir, por un lado, una gama mucho más reducida de smartphones y, por otro, en potenciar su línea de realidad virtual y aumentada, HTC Vive. Google, por su parte, pasará a potenciar su gama Pixel de una manera menos “subterránea y limitada” que como anteriormente hizo con Nexus, y planteará posicionarla como un líder en el que encontrar los últimos desarrollos de Android. Para Google, la idea de controlar la línea completa incluye, lógicamente, hacerse con una parte de los márgenes que hasta el momento no controlaba, y que quedaban en manos de los fabricantes de terminales.

La operación anunciada hoy podría marcar importantes consecuencias para el mercado smartphone. ¿Cómo serán las relaciones futuras entre los grandes fabricantes, como la surcoreana Samsung o los chinos Huawei, Oppo o Vivo? La reacción a la decisión de Google de convertirse en compañía de hardware y competir abiertamente en el mercado con sus propios modelos podría acarrear decisiones que llevasen a esas marcas a depender menos del sistema operativo de la compañía, a crear los suyos propios o a presentar forks de Android con identidad propia, lo que podría suponer una atomización aún mayor del mercado.

En muy pocos años, el hardware ha pasado de ser considerado una molesta commodity que otros deben fabricar, a convertirse en factor estratégico que es conveniente poseer y controlar si quieres ser competitivo. El hardware, como tantas otras cosas en tecnología, viene y va.

 

Cuando no me escucha nadie me gusta decir “la gente es muy idiota”. No me entiendas mal. No es una falta de respeto en general sino una observación basada en los hechos de los últimos 10 años en mis negocios online.

usuario pezDerechos de foto de Adobe Stock

  • ¿Dónde se puede comprar?
  • ¿Cuánto cuesta?
  • ¿Me lo puedes regalar?
  • Etc.

Esto es una pequeña selección de preguntas frecuentes que llegan a través de Facebook o el formulario de contacto de mis tiendas online. El tema es que en cada momento se específica precio, lugar de compra, tiempo de entrega, etc. Por mucho que quiera dejar las cosas claras, seguirán entrando este tipo de preguntas.

Conclusión: la gente es muy pez, antes de mirar preguntan o simplemente ignoran información disponible para volver a preguntártelo porque sí.

¿Qué puedes sacar de esto?

En ocasiones por mucho que optimices no vas a poder reducir incidencias al 0. No puedes cambiar la naturaleza del ser humano.

Esto no significa que si algo no sale como previsto que les puedas echar la culpa a los demás. Tienes que seguir en la línea de buscar si no es el 100% por lo menos el 90%.

Pero si hay una cosa que puedes hacer y consiste en crear duplicidades. ¿A qué me refiero con esto?

  • Poner los gastos de envío en la portada en el banner y junto a cada precio de producto en la web.
  • Incluir un enlace en una newsletter al principio, en el medio y al final para aumentar la probabilidad de que se detecte el link.
  • En general repetir información que se pregunta con frecuencia en varias partes en la web, p.ej. preguntas frecuentes, ficha de producto, banners, etc.

Así que no hay que desesperar. Algunas dudas no van desaparecer nunca porque en general el usuario no se esfuerza en leer la información disponible. Lo único que puedes hacer para compensar un poco es crear duplicidades. Se puede reducir pero nunca evitar del todo. El usuario medio es muy pez. Es lo que hay.

 

IMAGE - LadyAnn - 123RFAlgunos anuncios recientes permiten vislumbrar claramente el futuro de una tecnología, el vehículo eléctrico, que muchos discutían en base a argumentos que, sencillamente, ya no se sostienen.

Por un lado, los dos países más poblados del mundo, China e India, con más de mil trescientos millones de habitantes cada uno, anuncian las transformaciones más ambiciosas del mundo en este sentido: India, forzada en parte por la contaminación de sus ciudades y por sus compromisos en los acuerdos de reducción de emisiones, llevará a cabo una transformación total de su parque automovilístico para hacerlo completamente eléctrico en el año 2030. China, el mercado automovilístico más grande del mundo y también preocupado por sus elevadísimos niveles de contaminación, prohibirá completamente la venta de vehículos propulsados por combustibles fósiles, con fechas a determinar pero que apuntan también al año 2030. Además, China planea la construcción de 167,000 estaciones de carga eléctrica a lo largo de todo su territorio.

Otros países más conservadores en ese sentido, como Francia, apuntan a esa prohibición de las ventas para el año 2040. Pero indudablemente, más allá de las fechas, estamos hablando de una tendencia clara, que no solo se refleja en acciones gubernamentales. Uber, por ejemplo, anuncia que la totalidad de su flota de vehículos de transporte de pasajeros en Londres serán eléctricos en el 2025, cumpliendo con las limitaciones regulatorias marcadas por el ayuntamiento de la ciudad. Marcas de vehículos como Jaguar Land Rover, BMW o Porsche siguen la iniciativa de Volvo y anuncian más modelos eléctricos o la electrificación total de su línea en plazos que se mueven entre 2020 y 2025, o superan retos y percepciones tecnológicas con modelos capaces de mejorar las prestaciones y la experiencia de conducción de sus comparables de gasolina. Los motores eléctricos son más sencillos, duran más y están sujetos a más economías de escala en su producción. Las predicciones de Tony Seba van cumpliéndose paso a paso.

El precio medio de los vehículos eléctricos se elevó en el año 2016, pero su eficiencia y coste por kilómetro descendió, lo que los convierte cada vez más en una opción razonable, capaz de responder a las necesidades de cada vez más conductores. Por otro lado, nuevos estudios demuestran la responsabilidad de los motores diesel en unas cinco mil muertes anuales por trastornos respiratorios en Europa, dejando claro que la apuesta por ese tipo de motores fue equivocada y que es preciso corregirla lo antes posible. Cada vez más ciudades plantean paquetes de medidas restrictivas para la circulación en cuanto los indicadores de polución superan los límites legalmente establecidos, algo que ocurre con cada vez más frecuencia en función, simplemente, de la evolución de las circunstancias de la temperie, y convierten al vehículo eléctrico en la opción perfecta para poder moverse o aparcar sin limitaciones. Los atributos y percepción social de los vehículos evolucionan: lo verdaderamente cool ya no es tener el deportivo más potente o más grande, sino tener un vehículo que no echa humo.

Si estás pensando en cambiar de coche, plantéate hacia dónde van los tiempos, y si algunos pequeños cambios de hábitos o de costumbres, como alquilar un vehículo cuando quieres hacer un viaje, no podrían hacer no solo que ahorrases dinero, sino además, que dejases de ser parte de uno de los problemas más preocupantes de la humanidad y pasases a ser parte de su solución.